Animadores cristianos fortalecen su rol en la promoción de valores, ciudadanía activa y cuidado de la creación en comunidades amazónicas de Loreto.

Iquitos | 23 de marzo 2026 – Bajo el lema “La Amazonia es sagrada, protégela”, un grupo de 26 animadores de la Parroquia San Pedro Pescador, perteneciente a la jurisdicción vicarial de Iquitos, participaron en el Encuentro Parroquial de Animadores Cristianos 2026. El evento se realizó del 19 al 22 de marzo en el barrio de Nanay (Iquitos) y reunió a representantes de comunidades nativas y ribereñas de los ríos Amazonas, Nanay y Momón.

En este espacio formativo, el CAAAP facilitó el taller “Criterios éticos para elegir a las nuevas autoridades”. La sesión se abordó desde la realidad que viven las hermanas de la Compañía Misionera del Sagrado Corazón de Jesús y los animadores cristianos, promoviendo una reflexión crítica, apoyada en datos sobre desigualdad, con el objetivo de fomentar un voto informado, consciente y basado en la dignidad y los derechos humanos de cada ciudadano.

Durante el taller se trataron temas clave como el ejercicio del derecho al sufragio, tanto activo como pasivo, el funcionamiento del sistema electoral, las principales novedades del proceso de las próximas elecciones presidenciales, y las organizaciones y alianzas políticas participantes. Asimismo, se analizaron las propuestas de los partidos en los ámbitos social, económico e institucional, considerando sus impactos más significativos en las comunidades nativas y ribereñas de los ríos Momón, Nanay y Amazonas.

Veronica Shibuya, coordinadora de la region de Loreto del CAAAP, durante el taller "Criterios éticos para elegir a las nuevas autoridades".
Veronica Shibuya, coordinadora de la region de Loreto del CAAAP, durante el taller «Criterios éticos para elegir a las nuevas autoridades».

Como resultado del diálogo, los participantes identificaron una preocupante crisis de valores en la clase política, así como un nivel limitado de formación política y una fuerte influencia de intereses de poder que dificultan la orientación hacia el bien común.

En este contexto, se destacó el rol fundamental de los animadores cristianos en las comunidades rurales. A través de su labor pastoral y su cercanía con la población, contribuyen no solo a la transmisión de valores, sino también a la promoción de una ciudadanía activa y al cuidado de la creación.