Por: Ana María Palomino mml, coordinadora de la Oficina de Articulación Intervicarial del CAAAP y vicepresidenta de la REPAM 

La nueva encíclica ofrece claves éticas y espirituales para proteger a los pueblos, los territorios y la vida frente a los riesgos de la cultura tecnocrática.

1 de junio del 2026.– En un contexto global marcado por el avance acelerado de la inteligencia artificial, la digitalización y las nuevas formas de poder tecnológico, el Papa León XIV ha presentado la encíclica Magnifica Humanitas, un llamado urgente a custodiar la dignidad humana, fortalecer la fraternidad y defender la vida en todas sus expresiones.

Desde una mirada profundamente humana y espiritual, el documento ofrece importantes orientaciones para los pueblos amazónicos, las organizaciones sociales y las comunidades que trabajan por el cuidado de la Casa Común y la defensa de los territorios.

La encíclica advierte que la humanidad atraviesa un cambio de época donde el desarrollo tecnológico puede convertirse tanto en una oportunidad como en una amenaza, especialmente para los pueblos históricamente vulnerados. Frente a ello, el Papa insiste en que el progreso nunca puede construirse sacrificando la dignidad humana, la diversidad cultural ni el equilibrio de la creación.

En la realidad amazónica, donde los pueblos indígenas continúan defendiendo sus territorios, culturas y saberes ancestrales frente a múltiples amenazas, Magnifica Humanitas reafirma que toda persona posee una dignidad inviolable que no depende de su utilidad económica, productividad o acceso a la tecnología.

La encíclica también alerta sobre las nuevas formas de desigualdad, vigilancia y control que pueden surgir con el uso irresponsable de la inteligencia artificial y las tecnologías digitales, afectando particularmente a las poblaciones más pobres y excluidas. Asimismo, denuncia una cultura del poder que prioriza la eficiencia y el dominio sobre el cuidado de la vida y las relaciones humanas.

“El ser humano no florece a pesar del límite, sino muchas veces a través del límite”, recuerda el documento, reivindicando la fragilidad, la interdependencia y el cuidado mutuo como valores fundamentales para construir sociedades más justas y solidarias.

En este sentido, el Papa León XIV propone la construcción de una “civilización del amor”, basada en la justicia, la paz, el diálogo y la responsabilidad compartida, como alternativa frente a las lógicas de exclusión, violencia y explotación que amenazan tanto a los pueblos como a los ecosistemas.

La encíclica subraya además la importancia de proteger la verdad, el trabajo digno y la libertad en el entorno digital, promoviendo una educación crítica y una participación ética en el uso de las nuevas tecnologías.

Para las organizaciones eclesiales, sociales e indígenas de la Amazonía, Magnifica Humanitas representa una invitación a fortalecer los procesos de articulación, defensa territorial y cuidado integral de la vida, reconociendo que no puede existir justicia social sin justicia ecológica.

Inspirado en el Magníficat de María, el Papa concluye haciendo un llamado a ser “constructores de comunión, no arquitectos de Babel”, animando a la humanidad a caminar hacia un futuro donde la tecnología esté verdaderamente al servicio de la vida, los pueblos y la Casa Común.