Representantes de la Iglesia amazónica y de los pueblos indígenas de la Amazonía peruana se reunirán en un espacio de discernimiento y articulación pastoral para profundizar la práctica sinodal, la conversión ecológica y la construcción de una Iglesia con rostro amazónico.
Del 16 al 18 de enero de 2026, se desarrollará en Lima la II Asamblea Eclesial de la Amazonía Peruana, bajo el lema: “Navegando como Iglesia en la práctica sinodal para fortalecer la unidad”. El encuentro reunirá a delegaciones de los 8 vicariatos apostólicos de la Amazonía, junto a representantes indígenas, agentes pastorales y equipos técnicos, en la Casa de Retiro San José de Cluny, en el distrito de Magdalena del Mar.
La asamblea es organizada por los Vicariatos Apostólicos de la Amazonía, el Centro Amazónico de Antropología y Aplicación Práctica (CAAAP), la Red Eclesial Panamazónica (REPAM) Perú, la Conferencia Eclesial de la Amazonía (CEAMA) y la Comisión Episcopal para las Misiones y Pastoral Indígena (CENAMIS).
Un proceso que da continuidad al camino iniciado
Esta segunda edición de la Asamblea Eclesial de la Amazonía Peruana se inscribe en un proceso articulado iniciado en 2025, con la realización de la Primera Asamblea Eclesial, que culminó con compromisos concretos por la defensa del territorio, la sinodalidad y el fortalecimiento del trabajo pastoral conjunto entre los vicariatos amazónicos. En aquella primera experiencia, se emitió un pronunciamiento conjunto que reafirmó el compromiso de la Iglesia con la defensa de la Amazonía, los derechos de los pueblos indígenas y la construcción de una Iglesia sinodal con rostro amazónico, así como el impulso a un plan de acción intervicarial. La II Asamblea retoma y profundiza este camino, dando continuidad a los acuerdos, procesos y desafíos identificados, con la mirada puesta en consolidar una Iglesia amazónica cada vez más articulada, participativa y comprometida con la realidad de los territorios.
Fortalecer una Iglesia amazónica en práctica sinodal
El objetivo central de esta segunda asamblea es compartir, evaluar y proponer acciones conjuntas y concretas que fortalezcan el surgimiento de una Iglesia amazónica con rostro propio, en práctica sinodal, comprometida con la conversión ecológica y articulada a los procesos panamazónicos. Asimismo, se busca dar continuidad al trabajo de las comisiones intervicariales y avanzar hacia la construcción de un plan pastoral intervicarial que oriente la misión de la Iglesia amazónica en el contexto actual.
Durante los tres días de trabajo, se priorizará la escucha de los pueblos y organizaciones indígenas amazónicas, el fortalecimiento de la formación permanente, la articulación entre vicariatos y el diálogo sobre experiencias pastorales, incluyendo los avances en torno al rito amazónico.
Temas clave: crisis socioambiental, agua, fe y pastoral amazónica
La agenda de la II Asamblea Eclesial de la Amazonía abordará temas centrales para la vida de los pueblos amazónicos y la misión de la Iglesia en el territorio. Entre ellos, el clamor de la Amazonía frente al punto de no retorno, los avances y desafíos de la agenda nacional e internacional, y las problemáticas vinculadas al acceso y defensa del agua en ámbitos rurales y urbanos.
Asimismo, se reflexionará sobre la transmisión de la fe, los retos de la Iglesia amazónica en el contexto nacional e internacional, la formación y empoderamiento de la mujer indígena, el trabajo pastoral con juventudes, y los avances de las comisiones intervicariales. Estos espacios permitirán recoger insumos y propuestas concretas para la hoja de ruta pastoral del año 2026.
Un espacio de discernimiento, celebración y compromiso
La asamblea combinará momentos de reflexión, trabajo colectivo, espiritualidad y celebración, con eucaristías, oraciones comunitarias y una noche cultural que pondrá en valor la diversidad cultural y espiritual de los pueblos amazónicos.
La II Asamblea Eclesial de la Amazonía Peruana se proyecta como un espacio clave para consolidar el camino sinodal iniciado, fortalecer la unidad de la Iglesia amazónica y renovar su compromiso con la defensa de la vida, los derechos de los pueblos indígenas y el cuidado de la Casa Común, en un contexto marcado por profundas crisis socioambientales y desafíos pastorales.