Pueblos indígenas de la Panamazonía presentes en Foro Permanente de Naciones Unidas para las Cuestiones Indígenas

Celebrada de forma presencial en Nueva York, del 17 al 28 de abril, el 22° Foro Permanente de Naciones Unidas para las cuestiones Indígenas 2023 tiene como tema especial para su agenda a los “Pueblos Indígenas, salud humana, salud del planeta y territorial y cambio climático: un enfoque basado en los derechos”.

Cada año, el Foro Permanente reúne, por diez días, a pueblos indígenas de todo el mundo. Este espacio se presenta como una oportunidad para que los pueblos interactúen directamente con los Estados miembros de las Naciones Unidas, incluyendo también a organismos especializados en derechos humanos e instituciones académicas.

Con el resultado de los diálogos se elabora un informe de los temas prioritarios, así como recomendaciones a los Estados Miembros, al sistema de la Naciones Unidas y a los pueblos indígenas, para avanzar en la implementación efectiva de la Declaración de la ONU sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas.

Presencia de casos de vulneración de derechos en la Amazonía

El acompañamiento de la Iglesia Católica en los procesos de defensa y exigibilidad de derechos en la región amazónica ha permitido que la voz de los pueblos indígenas presentes en la región sea escuchada en espacios de incidencia internacional.

Foto: REPAM

Este año, los casos llevados al Foro son de Bolivia, Brasil, Perú y Ecuador: En Bolivia, la presencia de más de ciento treinta represas afecta y amenaza la vida y el territorio de los pueblos Tacanas, Lecos, Moseten, Tsiman, Uchupiamona y Esse Ejja. El caso, que es acompañado por la Red Eclesial Panamazónica (REPAM), será presentado por Alex Villca Limaco, indígena Uchupiamona, secretario de Comunicación de la Mancomunidad de Comunidades Indígenas de los Ríos Beni, Tuichi & Quiquibey y por Gladis Montesinos, misionera carmelita presente en el territorio.

En Perú, el proyecto de la Hidrovía Amazónica, la instalación de pozos petroleros sin consulta previa, así como los derrames del mismo, amenazan la vida de las comunidades nativas como San Pedro de Urarinas. Este caso es acompañado por el Centro Amazónico de Antropología y Aplicación Práctica del Perú (CAAAP) y presentados por Nancy Verónica Shibuya, abogada con experiencia en derechos humanos y pueblos indígenas. Mientras, también en el departamento de Loreto, la enajenación de tierras ancestrales y las actividades extractivas en los ríos amenazan la vida de las comunidades indígenas Kukama. El caso es acompañado por la Red Eclesial Panamazónica (REPAM) y presentado por Mariluz Canaquiri Murayari, mujer kukama, presidenta de la Federación de mujeres Huaynakana kamatawara kana y participante de la tercera Escuela de Promoción y Defensa de los DDHH de REPAM.

Foto: REPAM

En Brasil, la ocupación del territorio y el extractivismo indiscriminado de recursos en la región amazónica afecta la vida de los pueblos indígenas. El caso es acompañado por el Consejo Misionero Indigenista (por sus siglas en portugués CIMI), y presentado por Kora Kanamari, líder indígena perteneciente al pueblo Kanamari, Leila Rocha, del pueblo guaraní-ñandeva y miembro de la junta directiva de Aty Guasu Kaiowá y Guaraní, Lidia de Oliveira, misionera laica del CIMI que acompaña a los pueblos indígenas de Mato Grosso do Su, Carlos Stefanes, asesor del Equipo de Incidencia Internacional del CIMI y Güenter Loebens, misionero del CIMI y miembro del equipo de apoyo a los Pueblos Indígenas libres de la entidad.

En Ecuador, los territorios de la Nacionalidad Waorani se han visto gravemente afectados como efecto de las actividades extractivas en el país. La pandemia agudizó las desigualdades socioeconómicas presentes en la región, con una deficiente respuesta estatal a los casos de Covid-19 en las comunidades Waorani y a los niveles altos de desnutrición infantil. El caso es acompañado por el Instituto de Salud Pública de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador (ISP), y presentado por el líder indígena waoran Gilberto Nenquino.

La presencia de la delegación fue posible gracias al trabajo coordinado de las organizaciones acompañantes junto a Sonia Olea Ferreras, responsable de incidencia internacional de REPAM y miembro del Equipo de Incidencia de Cáritas Española