En el Día de la Tierra, la REPAM Perú y el CAAAP invitan a vivir una ecología integral que une el cuidado del agua, el aire y la tierra, inspirados en el legado del Papa Francisco y en la sabiduría de los pueblos amazónicos.
Lima, 22 de abril de 2026. En el marco del Día de la Tierra, la Red Eclesial Panamazónica (REPAM Perú) y el Centro Amazónico de Antropología y Aplicación Práctica (CAAAP) hacen un llamado a reconocer que el cuidado de la creación no puede fragmentarse: proteger la tierra, el agua y el aire es una misma tarea, profundamente espiritual, social y colectiva.
Este año, la conmemoración adquiere un sentido especial al recordar el primer aniversario del fallecimiento del Papa Francisco, cuya voz profética sigue iluminando el camino hacia una relación más justa y amorosa con nuestra Casa Común.
Desde su encíclica Laudato Si’, Francisco nos recordó que “no hay dos crisis separadas, una ambiental y otra social, sino una sola y compleja crisis socioambiental” (LS 139), invitándonos a comprender que todo está profundamente interconectado. Esta mirada cobra vida en los territorios amazónicos, donde los pueblos indígenas han cuidado históricamente la creación desde una relación de respeto, reciprocidad y equilibrio.
En la Amazonía, la tierra no es solo suelo: es memoria y sustento. El agua no es solo recurso: es vida que fluye y conecta comunidades. El aire no es invisible: es espíritu que sostiene la existencia. Esta comprensión integral coincide con la propuesta de una ecología que, como señala Laudato Si’, “incorpore el lugar peculiar del ser humano en este mundo y sus relaciones con la realidad que lo rodea”.
Asimismo, en su exhortación Querida Amazonía, el Santo Padre soñó con una región que “custodie celosamente la abrumadora hermosura natural” y donde el cuidado de las personas y de los ecosistemas sea inseparable.
Este llamado no es abstracto. Hoy, los territorios amazónicos enfrentan amenazas constantes: contaminación de ríos, degradación de bosques y afectación a la calidad del aire, impactos que golpean con mayor fuerza a los pueblos indígenas y comunidades más vulnerables. Sin embargo, también son territorios de esperanza, donde persisten prácticas ancestrales que enseñan a vivir en armonía con la creación.
La Hna. Ana María Palomino mml. Vicepresidenta de la REPAM y coordinadora de la oficina de articulación intervicarial del CAAAP, nos menciona la importancia del trabajo conjunto para un bien común: «Tengamos claro que no hay dos crisis sino una sola Crisis sociambiental y a la cual debemos responder con compromiso y responsabilidad. Unamos nuestras fuerzas por la consecución del buen vivir». La REPAM Perú reafirma que la ecología integral no es solo un concepto, sino un camino de conversión personal y comunitaria. Implica reconocer que cada decisión cotidiana (desde el consumo hasta la participación ciudadana) tiene un impacto en la Casa Común.
Como recordaba el Papa Francisco, “la humanidad aún posee la capacidad de colaborar para construir nuestra casa común” (LS 13). Esta certeza nos invita a actuar con esperanza, sabiendo que cada gesto de cuidado suma y que es posible transitar de una cultura del descarte a una cultura del cuidado.
En este Día de la Tierra, la REPAM Perú y el CAAAP convocan a todos y todas a asumir nuestro rol como custodios de la creación, escuchando el clamor de la Tierra y el clamor de los pueblos, y caminando juntos hacia un futuro donde la vida -en todas sus formas- sea protegida, celebrada y dignificada. En las palabras del querido Santo Padre, las cuales recordamos en el aniversario de su ascenso al cielo: “Nuestra casa común es también como una hermana, con la cual compartimos la existencia, y como una madre bella que nos acoge entre sus brazos” (LS 1).