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18 Jul 2022

La Amazonía se deja soñar

Por: P. César Caro, vicario general de San José  del Amazonas

Esta frase me desafió apenas la vi. Estaba decorando el frontal de la maloka de Indiana al llegar al encuentro vicarial de animadores y animadoras; hasta ahora me hace pensar. Esta tierra, aunque explotada y maltratada por décadas, es virgen en muchos aspectos, y en ella es posible soñar y sembrar.

Hemos trabajado fundamentalmente sobre el documento Querida Amazonía dedicando un día a cada uno de los cuatro sueños del Papa. Acá en la selva, cuando alguien te sueña es que algo va a suceder, y los rukus (abuelos, sabios) son capaces de interpretar los sueños para que conozcas y te prepares.

Francisco ha soñado, Dios nos ha soñado, y el sueño de Dios es como su Palabra, crea la realidad con suavidad y eficacia, escribiendo con renglones humanos pero firmes. La Amazonía es el más habitable entorno para el deseo de Diosito, para sus más hondas aspiraciones… para la Iglesia.

Buscamos caminar juntos para alinearnos con su sueño: se llama discernimiento. Y lo hemos hecho estos días con powerpoints, bajo chaparrones de números de QA, entre muchos diálogos de grupo y plenario, produciendo papelotes escritos con la torpe letra de la gente de nuestras chacras, pero preñados de sabiduría, realismo e ilusión.

Los animadores y animadoras resaltan la necesidad de cuidar las raíces (QA 33), de trabajar en la recuperación de las identidades culturales, porque las tradiciones y espiritualidades de nuestros pueblos indígenas son revelaciones del Evangelio. En la noche de fiesta, entre risas y disfraces, se expresó esta inquietud, que dota de contenido a la acción pastoral.

Se contaron muchas experiencias directas de tala ilegal, de dragas, de engaños, de contaminación, de depredación sin escrúpulos. Se habló del manejo sostenible de los recursos (QA 51), de la urgencia de un cambio de hábitos de vida y por supuesto del agua: “nacemos y vivimos en el río, nuestra vida está ligada al agua… pero no tenemos agua para beber”. Una paradoja que es una maldición cotidiana. Estamos obligados a aportar como Iglesia al cuidado y al crecimiento de la Amazonía (QA 60).

Es una entre tantas injusticias que claman al cielo, abusos tan recurrentes que, o bien los hemos naturalizado, o bien están sepultados bajo una losa de silencio por vergüenza o por miedo. Indignarse (QA 15) y alzar la voz: ¿cómo denunciar?, ¿cómo penetrar en esferas de incidencia política? ¿Cómo articular respuestas efectivas ante las violaciones de los derechos humanos (QA 75)? ¿Cómo potenciar la oficina central para que sea como un corazón que recibe, asesora, informa, apoya… pero que también bombea formación en los puestos, acompañamiento, materiales, estrategias…?

Hay un llamado a crecer como comunidades laicales (QA 94) y ministeriales, pasando del paradigma del “animador varón representante del párroco y responsable de todo” al equipo, al consejo de la comunidad, donde se diversifican los servicios y las funciones. De la navaja suiza a la orquesta, del personalismo a la corresponsabilidad. Lo trabajamos a través de dramas que ellos representaron, y en los que, a su manera divertida, evidenciaron la situación no siempre tan ideal de las pequeñas comunidades rurales.

Dar este giro implicará adentrarnos por quebradas desconocidas, tomar riesgos, revolucionar hábitos muy arraigados, transformar procesos formativos y estructuras organizativas… Y necesitamos incluir con determinación en el liderazgo oficial a las mujeres (QA 103), que llevan siglos moviendo todo, pero desde la retaguardia. Pues la Amazonía es femenina, y sin las mujeres la Iglesia no estaría en pie.

No será fácil, pero Dios sueña para que despertemos. La visión de Dios la intuimos al compartirla, la vamos descubriendo y desplegando mano con mano, haciéndonos uno, misioneros y pueblos nativos y ribereños. Es apasionante amanecer a una Iglesia más sinodal, más sencilla, samaritana y valiente. Una Iglesia descalza y con rasgos amazónicos, que sirve con alegría el masato del Buen Vivir -la vida plena (QA 71)- a todos.

03 Jun 2022

La REPAM envía carta a la Asamblea General de la CLAR

La Red Eclesial Panamazónica se une a los y las participantes de la XXI Asamblea General de la Confederación Latinoamericana de Religiosos (CLAR), que se realiza en Río Negro, Colombia, del 1 al 4 de junio de 2022; destacando que su lema, "Hacia una vida religiosa en Sinodalidad",  recuerda, desde el contexto amazónico, lo que el Papa Francisco afirma en Querida Amazonía.

En un espacio de reflexión y discernimiento, se reúnen 22 Conferencias Nacionales Religiosas del continente en la XXI Asamblea General de la Confederación Latinoamericana de Religiosos (CLAR), del 1 al 4 de junio, en la ciudad de Rionegro, Antioquia, Colombia. En ese contexto, la Red Eclesial Panamazónica, presidida por el Cardenal Pedro Barreto, envió una carta donde se agradece el gran impulso que la CLAR, las Conferencias Nacionales y las Congregaciones religiosas "han dado al tema de la Ecología Integral" en el escenario actual.

Asimismo, se reconoce el decidido acompañamiento dado a la Red Itinerante de la Amazonia; así como la efectiva participación en el camino del Sínodo para la Amazonía, en la consolidación de diversos espacios de acción de la REPAM y en el proceso de fundación y consolidación de la Conferencia Eclesial de la Amazonía (CEAMA).

"La incidencia de la CLAR en los organismos socio pastorales que buscan cuidar la vida ha sido de gran importancia. Destacamos la importancia de la misión ejercida junto a las tres redes de Ecología Integral que se están constituyendo en el continente latinoamericano: REPAM, Red Eclesial Mesoamericana-REMAM y Red Eclesial del Gran Chaco y Acuífero Guaraní", se lee en la misiva.

A continuación, lee la carta de forma íntegra:

 

2022.06.02.-CLAR.Carta-a-XXI-Asamblea-General-ESP_Final-1

14 Feb 2022

Mons. Castillo: “Dios no abandona, sino que actúa en favor de los que mas sufren”

En ese VI Domingo del Tiempo Ordinario, Monseñor Carlos Castillo reflexionó sobre las Bienaventuranzas y recordó que Dios no nos abandona: «Él actúa en favor de los más pobres, de los que más sufren, Él reina en su favor porque de ellos es también la plenitud de la salvación», comentó el prelado en su homilía dominical.

Acompañado de un grupo representativo de pescadores damnificados por el derrame de petróleo en Ventanilla, así como diferentes líderes de movimientos ecologistas en nuestro país, el Arzobispado de Lima y el Vicariato de Iquitos, ofrecieron la Eucaristía en especial intención por el segundo aniversario de la publicación de ‘Querida Amazonía’: «Quiero agradecer a los hermanos pescadores que han venido a esta Catedral, porque son como los representantes de las víctimas, de los pobres que el Señor quiere, ama y quiere ayudar, por los cuales Él se comprometió», precisó.

Comentando el Evangelio de Lucas (6, 17. 20-26) Monseñor Castillo recordó que, a través del mensaje contenido en las Bienaventuranzas, el Señor levanta la mirada hacia los doce discípulos para revelarnos que, en medio de la pobreza y la desigualdad, Dios no nos abandona, sino que actúa en favor de los más pobres, de los que más sufren, Él reina en su favor porque de ellos es también la plenitud de la salvación:

«Cada vez que existe un enfermo, una persona afectada por la opresión y el maltrato, por la falta de trabajo, por la marginación; cada vez que existe una zona ecológica afectada, como en el caso de los pescadores y de nuestros hermanos de la Amazonía; cada vez que, nosotros mismos, que caminamos por las calles esforzándonos todos los días en sobrevivir, debemos de reconocer que Dios está de nuestra parte, y por lo tanto, existe una fuerza que alienta nuestra vida porque Él no los abandona», reflexionó el prelado.

Foto: Arzobispado de Lima

El Arzobispo hizo hincapié en tres expresiones fundamentales de las Bienaventuranzas: “Dichosos ustedes pobres”, “los que tienen hambre” y “los que lloran”, para explicar que el Señor ha venido para darnos palabras de esperanza, palabras que Él conoce muy bien porque, desde su nacimiento en un pesebre, comprende que en el mundo existe la injusticia y la desigualdad: «Y si Él llega como Hijo de Dios para salvarnos, tiene que hacer eso que la Iglesia solemnemente declara ‘la opción preferencial por los pobres’, que se caracterizó después con dos agregados: opción preferencial por los pobres “ni exclusiva, ni excluyente”,… “pero firme e irrevocable”!», indicó.

Todos estamos comprometidos en el cuidado de nuestra Casa Común

Recordando el segundo aniversario de la Exhortación post-sinodal ‘Querida Amazonía’ escrita por el Papa Francisco, Monseñor Carlos aseguró que todos estamos llamados a tomar conciencia en el cuidado de nuestra Casa Común, especialmente de nuestros pueblos originarios, tantas veces marginados y olvidados por las grandes ciudades: «La amazonía es el pulmón del mundo y está habitada por hermanos nuestros que viven marginados, a pesar de que ellos hacen esfuerzos enormes por vivir, por hacer posible que se cuiden los bosques para toda la humanidad. Y son maltratados con derrames peores a los que hemos vivido en la costa peruana», precisó el prelado.

Foto: Arzobispado de Lima

El Obispo de Lima reiteró que el Señor ha venido a darnos su aliento, Él nos ha llamado ‘dichosos’ para decirnos que está con nosotros, sobre todo, con quienes más padecen las injusticias del mundo: «Sintamos el aliento del Señor y no tengamos miedo; esforcémonos por reconsiderar las cosas, por dialogar inteligentemente, para que los descuidos de los grandes y poderosos no se sigan produciendo».

Jesús vino para mostrarnos que Dios se hace pobre

En otro momento, Carlos Castillo afirmó que el Señor quiere que sepamos identificarlo en los rostros con quien Él se identifica , es decir, con los más pobres: «Jesús vino a esta tierra para mostrarnos que Dios se hace pobre, Dios se identifica como uno de ellos. El Papa San Pablo VI, cuando vino a visitar Medellín, dijo que nosotros estamos ante el “sacramento del pobre”. Y ese sacramento significa que la vida de los pobres es sagrada y tiene que ser protegida, para que pueda progresar en esta vida en forma ordenada y pueda tener sus posibilidades», dijo en su homilía dominical.

Todos lo que tenemos algo, lo tenemos, porque otro no lo tiene; y necesitamos complementarnos y ayudarnos, no destruirnos, pero tenemos que llamar la atención a quienes, hablando de los pobres, viven una vida contraria y no renuncian a sus ambiciones personales.

Salir de una «Iglesia de sacristía» y «encerrada en sí misma» para anunciar el Evangelio

El Arzobispo de Lima explicó que es necesario una reorganización y redefinición en la Iglesia, con el propósito de anunciar la buena noticia a todas las periferias existenciales que nos interpelan:

«Nos falta evangelización, nos falta anunciar, como Iglesia, la buena noticia. Y como dice el Papa Francisco, tenemos que “salir de las sacristías”, porque tenemos la costumbre de crear una “Iglesia de sacristía”, que es muy bonita, muy linda, porque hacemos lindas liturgias ¡Eso está muy bien! Pero eso no es suficiente para salvarse, al contrario, una Iglesia que se regodea y está pensando solamente en sí misma, no es la Iglesia del Señor», reflexionó el Obispo.

Foto: Arzobispado de Lima

 

Unidos en el Señor, que es la fuerza de su pueblo, su gran libertador, demos testimonio de ese Dios que nos ama, unidos a todos los que más sufren, especialmente hoy día, rezando por nuestra querida Amazonía.

En memoria de Maria Elena Moyano

Recordando el 30 aniversario del asesinato de Maria Elena Moyano, lideresa social que fue víctima del grupo terrorista Sendero Luminoso, Monseñor Castillo hizo un llamado a seguir el ejemplo de gratuidad y entrega generosa que tuvo Maria Elena por nuestro pueblo peruano:

«Maria Elena Moyano entregó su vida como una mujer sencilla, pobre, pero que defendió y enalteció a nuestro país como la primera mujer mártir del tiempo moderno. Que todos sigamos su camino con desinterés y con entrega, y podamos servir a nuestro pueblo como ella lo sirvió. Dios la bendiga y le de la gracia de resucitar gloriosamente en el Reino de Dios y en el reencuentro que nos tiene preparado. Amén».

Unidos a la Jornada Mundial de Oración por los Enfermos

En el marco de la Jornada Mundial por los Enfermos, convocada por el Papa Francisco, un grupo de personas recibió la Unción de los Enfermos de manos de Monseñor Carlos Castillo y Monseñor Guillermo Elías. En la última semana, la Pastoral de Salud de la Arquidiócesis de Lima, realizó una serie de gestos de acompañamiento y oración por los enfermos de nuestra ciudad.

Foto: Arzobispado de Lima

 

14 Feb 2022

Iglesia en Iquitos celebró los dos años de la Exhortación apostólica «Querida Amazonía»

El Vicariato Apostólico de Iquitos conmemoró los dos años de publicación de la Exhortación Apostólica «Querida Amazonía» con una Santa Misa en la Catedral de Iquitos, que contó con la presencia de organizaciones que se dedican a la defensa y conservación de la Amazonía.

La Eucaristía fue concelebrada por Monseñor Miguel Ángel Cadenas Cardo, Obispo de Iquitos, y los sacerdotes Miguel Fuertes y Manolo Berjon. En su homilía, Mons. Cadenas recordó que el Papa Francisco pidió la transición energética global para no depender de los combustibles como el petróleo y el gas.

A la ceremonia litúrgica asistieron también representantes del Comité de Defensa del Agua y de la asociación de mujeres Kukama «Huaynakana Kamatahuara Kana», quienes se encuentran en la lucha por el reconocimiento del río Marañón como sujeto de derecho. Asimismo, contaron con la presencia del animador cristiano, Gilter Yuyarima, de la comunidad de Nueva Alianza, quien manifestó el calvario que vive su comunidad tras el último derrame de petróleo.

Asimismo, al final de la Misa se proyectó el saludo del Arzobispo de Lima, Monseñor Carlos Castillo Matasoglio, para toda la comunidad de la Iglesia de Iquitos.

 

10 Nov 2021

Card. Barreto: “la Iglesia comparte los dolores y luchas por el derecho de vivir en nuestra Querida Amazonía”

En su  discurso durante la Asamblea Mundial sobre la Amazonía y la Crisis Climática, en el marco de la COP-26, en Glasgow, el Cardenal Pedro Barreto S.J., presidente de la Red Eclesial Panamazónica (REPAM), hizo un llamado a todos y todas a caminar juntos, tejiendo redes con iniciativas de fortaleza y esperanza ante la adversidad e indiferencia.

El Cardenal Pedro Barreto S.J., presidente de la Red Eclesial Panamazónica (REPAM), envió un mensaje por el derecho de vivir en la "Querida Amazonía" a los líderes mundiales, pueblos indígenas y organizaciones sociales durante la Asamblea Mundial sobre la Amazonía y la Crisis Climática, en el marco de la COP-26, en Glasgow. El Cardenal expresó que explicó las acciones que, desde la REPAM, se impulsan para la defensa de la vida de los pueblos amazónicos, y sostuvo que este camino no sería posible sin el apoyo y cercanía del Papa Francisco en todo el proceso.

A continuación, el discurso del Cardenal Pedro Barreto S.J. de forma íntegra:

 

Estimados amigos y amigas que se reúnen en la COP 26

Saludo, desde el Perú, a las personas que están participando virtualmente en este evento y se sienten en plena comunión con los movimientos sociales, los jóvenes, las mujeres, los religiosos y equipos pastorales. Y a todos los que están presentes en Glasgow.

La Red Eclesial Panamazónica (REPAM) es un proceso de escucha, de reflexión, de fraternidad y de experiencias de solidaridad encarnada en el territorio amazónico e inculturada en la diversidad de culturas ancestrales, a la luz del Evangelio de Jesús. La REPAM está al servicio de los pueblos y del bioma amazónico, en defensa de la vida, don de Dios, y de nuestro entorno natural, seriamente amenazado.

Permítanme expresarles tres sentimientos que nos embargan a los que estamos comprometidos en la Red Eclesial Panamazónica:  indignación, fortaleza y esperanza.

  • Indignación, porque son muchos los líderes indígenas asesinados por defender la Amazonía ante la explotación irracional de los recursos naturales y la deforestación. Un dato elocuente es que en promedio el año 2020, en plena pandemia, cada dos días era asesinado un líder indígena. Y en lo que va del año 2021 se mantiene esta terrible situación. Desde esta indignación gritamos con fuerza al mundo que ¡a vida humana está amenazada y la Amazonia dilapidada por mezquinos intereses de grupo. ¡Reafirmamos que la Amazonía es esencial para el presente y el futuro de la humanidad!
  • Fortaleza porque desde su fundación, la REPAM eligió a los pueblos indígenas y las comunidades tradicionales, como principales interlocutores y sujetos de acción en el territorio. Ellos son los guardianes de la Amazonía. Y actuamos junto con ellos en defensa de los derechos humanos y de la naturaleza, en búsqueda del Buen Vivir y de la Justicia Socioambiental.
  • Esperanza porque recordamos con alegría todo el proceso vivido hace dos años en el Sínodo para la Amazonía (Ciudad del Vaticano, octubre 2019). Sin duda, el proceso sinodal colocó la Amazonía y a los pueblos originarios en el centro de la atención de la Iglesia Católica y, también, de una parte, significativa de la opinión pública global.

Cercanía del papa Francisco

Tenemos que reconocer que este camino no sería posible la esperanza sin el apoyo y cercanía del Papa Francisco en todo el proceso. Estamos seguros que la Iglesia comparte los dolores y luchas por el derecho de vivir en nuestra Querida Amazonía.

Como Iglesia, desde la Amazonía nos sentimos en pleno camino con el compromiso del cuidado del planeta, nuestra casa común. El Papa Francisco publicó la encíclica Laudato Si’, en mayo del 2015, antes de la COP21 de Paris. Hoy, se nos pide a nosotros alzar la voz de la Amazonía y el sentir de los pueblos originarios, con la fuerza, radicalidad y actitud profética en la COP26. ¡Ya no hay más tiempo que perder! ¡Nuestra casa común no puede esperar más!

A la crisis de la Amazonía, de la pandemia y del clima solo se puede responder con un cambio del modelo de desarrollo global, fruto de una radical conversión, una revolución cultural, como dice Laudato Si’. Por eso a los países miembros de la COP 26 repetimos con el Papa Francisco:

“No basta conciliar, en un térmi­no medio, el cuidado de la naturaleza con la ren­ta financiera, o la preservación del ambiente con el progreso. En este tema los términos medios son sólo una pequeña demora en el derrumbe. Simplemente se trata de redefinir el progreso. Un desarrollo tecnológico y económico que no deja un mundo mejor y una calidad de vida integral­mente superior no puede considerarse progreso” (LS 194).

En defensa de la vida y de los pueblos

Como REPAM, después del Sínodo, y en plena pandemia, estamos dando seguimiento a diversas acciones de formación e intercambio entre pueblos a la luz de las intuiciones del Sínodo Amazónico y de la Exhortación Apostólica Querida Amazonía. Del 12 de febrero 2020:

  • Colaboramos con la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para presentar casos emblemáticos de violaciones de derechos humanos y de la Amazonía. Igualmente participamos activamente del Foro de los Pueblos Indígenas en la ONU.
  • Estamos preparando nuestra III Escuela de Derechos Humanos para lideres de los pueblos en la Amazonía.
  • Sistematizamos y publicamos cada quince días, un boletín informativo sobre las víctimas de Covid 19 en la Amazonía. Se está ejecutando un proyecto para la seguridad alimentaria de los pueblos amazónicos.
  • Como Red Eclesial Panamazónica, estamos en permanente interacción con otros grupos, organismos y movimientos que tienen el mismo objetivo: defender la vida de las personas, sus derechos y la protección del entorno natural.

Hermanos y hermanas:

Nuestra tierra clama, por el uso y abuso de los bienes que Dios ha puesto en ella, más aún, si leemos el reciente VI Reporte del IPCC (agosto 2021), este clamor se torna en un grito tumultuoso que nos exige cambiar hacia un nuevo paradigma, el paradigma del cuidado, que nos pide una nueva manera de relacionarnos con la naturaleza que es nuestra casa común. Permítanme terminar citando la Sagrada Escritura donde leemos que Dios nos dice:  “Que los cielos y la tierra escuchen y recuerden lo que acabo de decir; te puse delante la vida o la muerte, la bendición o la maldición. Escoge, pues, la vida para que vivas tú y tu descendencia” (Deuteronomio 30,19).

Para que sea posible la vida debemos asumir el compromiso de vivir un estilo de vida sobrio; cuidando y respetando nuestra Casa Común para nosotros y las generaciones por venir. ¡Nuestro compromiso es ahora!

¡Caminemos juntos, tejiendo redes con iniciativas de fortaleza y esperanza ante la adversidad e indiferencia!

¡Dios nos bendiga!

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Mensaje publicado en la web de la REPAM. Se puede leer aquí.