De las experiencias locales a un camino en sinodalidad: los vicariatos de la Amazonía Peruana avanzan hacia un Plan Intervicarial de Pastoral Indígena.
Coordinadores de la comisión Intervicarial de la Pastoral Indígena compartieron sus avances en la inculturación de la fe en la Amazonía peruana, y fortalecieron su articulación hacia un plan intervicarial de pastoral indigena que reúna los aportes de los ocho vicariatos apostólicos de la Red Eclesial Panamazónica en Perú.
La construcción de una pastoral indígena con rostro amazónico dio un nuevo paso. El equipo coordinador de la Comisión Intervicarial de Pastoral Indígena, integrado por Marianella Huapaya Venegas (Yurimaguas), Demetrio Chiroque Becerra (San Francisco Javier) y Marcelino Shuente Chumpate (San Ramón), se reunió en la oficina del Centro Amazónico de Antropología y Aplicación Práctica (CAAAP) el 15 de septiembre para compartir avances, identificar desafíos y fortalecer el camino hacia la construcción del Plan de Pastoral Indígena Intervicarial que recoja los aportes de los ocho vicariatos de la Amazonía peruana.
La reunión, organizada por la Oficina de Articulación Intervicarial, demostró que el proceso ya ha comenzado. Cada vicariato cuenta con experiencias y avances propios que pueden convertirse en aprendizajes compartidos para toda la Iglesia amazónica.
En Yurimaguas, Marianella Huapaya Venegas, de la Asociación Misioneras de Jesús, informó que la Comisión de Pastoral Indígena está consolidada y cuenta con una catequisis en lengua shawi. Asimismo, trabajan en la traducción de los tres ciclos litúrgicos a la lengua shawi y prevén consolidar su propio plan pastoral indígena durante la Asamblea Eclesial de la Amazonía de enero 2027.
Por otro lado, en el vicariato de San Francisco Javier, el proceso de inculturación presenta importantes avances. Demetrio Chiroque Becerra, coordinador de la Pastoral Indígena, señaló que tres de los cuatro objetivos planteados en su plan pastoral ya fueron cumplidos, resaltando la culminación de la catequesis inculturada en awajún, acompañada de materiales visuales pensados para una cultura de fuerte tradición oral. La metodología parte de elementos propios de la cultura — como los relatos y mitos del pueblo awajún y wampis— para establecer posteriormente el diálogo con el Evangelio. Asimismo, han revisado el manual de liturgia, los términos utilizados en lengua originaria y los cantos, algunos de los cuales ya musicalizaron. Estos materiales son utilizados en celebraciones, bautizos y primeras comuniones en las comunidades.
En San Ramón, Marcelino Shuente Chumpate, líder indígena, diácono permanente nomatsiguenga y coordinador de la Pastoral Indígena del Vicariato, compartió su experiencia de acompañamiento a comunidades de la zona de Pangoa y Satipo. Desde su propia lengua y cultura celebra la liturgia de la Palabra, incorpora cantos en idioma originario y elementos culturales de las comunidades.
Estas experiencias muestran que inculturar la fe no consiste simplemente en traducir palabras, sino en permitir que el Evangelio dialogue con las lenguas, símbolos, conocimientos, espiritualidades y formas de vida de cada pueblo.
Un camino que se construye juntos
El desafío ahora es pasar de los avances de cada territorio a un camino en sinodalidad. La articulación intervicarial busca que las experiencias desarrolladas en cada vicariato puedan ser conocidas, valoradas y aprovechadas por los demás.
Como equipo coordinador de la Comisión Intervicarial de Pastoral Indígena, los tres coordinadores han asumido el acompañamiento de los otros siete vicariatos. El objetivo es compartir experiencias, ayudar a clarificar procesos y acompañar a los vicariatos que todavía no cuentan con un plan pastoral indígena.
La misión es que cada experiencia aporte al camino común; es decir, aprender unos de otros para caminar juntos y construir, con la participación de los ocho vicariatos, un Plan Pastoral Indígena Intervicarial.
Contar con un plan pastoral indígena no significa solamente ordenar actividades. Significa reconocer la realidad concreta de los pueblos, definir prioridades y responsabilidades y establecer caminos pastorales que respondan a sus necesidades, valoren sus culturas y lenguas y fortalezcan su participación y protagonismo en la vida de la Iglesia.
A este proceso se suma la propuesta de la Escuela de Misionología para la Amazonía Peruana, actualmente en validación, concebida como un espacio de formación teológica, pastoral y espiritual para agentes pastorales, líderes y lideresas comunitarios. Su horizonte es contribuir a una Iglesia con rostro amazónico, indígena, ministerial y sinodal, en diálogo con la sabiduría de los pueblos y comprometida con la justicia socioambiental.
El camino iniciado plantea una convicción fundamental: una Iglesia amazónica no puede construirse sin escuchar, valorar y reconocer los rostros, las lenguas, las culturas y la sabiduría de los pueblos que habitan la Amazonía. El Plan Pastoral Indígena Intervicarial busca convertir esa convicción en un camino que se construye en sinodalidad, donde todas las voces son escuchadas.
