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14 Jun 2022

Celebran el cumpleaños 102 de la beata Aguchita con una jornada de reflexión en su memoria

En el encuentro participaron misioneros, misioneras, laicos, laicas, fieles y familiares de Aguchita, quienes se congregaron en el memorial ‘El Ojo que Llora’ para compartir lo que continúa inspirando el testimonio de vida de la beata peruana.

Con una jornada de reflexión realizada este lunes 13 de junio, se celebró el cumpleaños 102 de la beata peruana María Agustina Rivas, más conocida como ‘Aguchita’. El evento, organizado por Asociación Caminos de la Memoria, la Congregación Nuestra Señora de la Caridad del Buen Pastor y la Comisión Episcopal de Acción Social (CEAS) se desarrolló en el memorial “El Ojo que Llora”, en la ciudad de Lima.

Durante este encuentro se compartieron los testimonios de religiosos y religiosas, laicos, laicas y fieles sobre lo que les ha inspirado la figura de Aguchita en sus vidas. Asimismo, los participantes hicieron un recorrido por este memorial, creado en conmemoración de las miles de víctimas por las décadas de violencia en el país; hasta llegar a donde se encontraba el nombre de la beata peruana, para dejarle flores por su onomástico.

“Aguchita nos deja una meta bastante alta, y yo creo que de eso se trata, de seguir caminando con el pueblo, de seguir acompañando a nuestra gente, con ese sentido de defender en todo momento la vida, como lo hizo ella (…) Siento que esta vida de Aguchita ahora nos invita a que podamos unirnos como peruanos”, manifestó durante esta jornada la Hna. Marlene Acosta, de la Congregación del Buen Pastor.

Posteriormente, se presentó el altar elaborado en la memoria de Aguchita, con elementos que recordaron las virtudes y habilidades que desarrolló durante su misión pastoral, antes de que fuera asesinada por el grupo terrorista Sendero Luminoso, en la selva central. Asimismo, una de las religiosas presentes compartió una semblanza de lo que fue la vida de la beata peruana.

“Aguchita es un símbolo de las víctimas de violencia del Perú. Si hablamos de gente de la periferia, el mundo andino y la selva siguen siendo lugares marginados (…) Que esta oración por Aguchita sea también una oración por el Perú. Por la paz y la convivencia tan difícil de los peruanos”, indicó el P. Santiago Vallebuona, quien presidió la celebración litúrgica en esta jornada.

Cabe resaltar que el nombre de Aguchita se puede encontrar en dos espacios del memorial “El Ojo que Llora”: en el rosedal, junto al de otras mujeres defensoras que fueron asesinadas por luchar por los derechos humanos; así como junto a los mártires de la Iglesia que dieron su vida en defensa de los peruanos y peruanas.

Que nunca más se repita

Familiares de dos víctimas de la violencia en el país cerraron la ceremonia con la lectura de una carta al Congreso de la República, donde pidieron archivar el proyecto de ley presentado por el congresista Alejandro Cavero, que busca derogar la resolución que declara a “El Ojo que Llora” como patrimonio cultural de la Nación.

En el documento expresaron que, para miles de familias en el país, el memorial es un espacio de homenaje para las víctimas, de reconocimiento, encuentro y denuncia contra el olvido; propicio para la reflexión y la pedagogía contra la violencia que sufrió el país. En ese sentido, mencionaron que la carta también es una ofrenda para Aguchita, para que interceda y ayude a preservar este memorial.

“Queremos decirles que si se concretara dicha pretensión sería una afrenta más a la memoria y dignidad de las decenas de miles de personas reconocidas como víctimas por el Estado peruano. Y una muestra más de la indiferencia, el negacionismo y el abuso de poder de ciertos sectores que no hacen más que profundizar el dolor en nuestras heridas”, señalaron.

18 May 2022

Card. Baltazar Porras: Dios quiera que Aguchita sea patrona de la Amazonía

El cardenal enviado del Papa Francisco a la selva central peruana, a fin de presidir la beatificación de Aguchita, señaló que esta celebración fue "un regalo para la Iglesia universal después del Sínodo para la Amazonía".

"Siento una gracia muy especial del Señor, que me ha regalado venir y presidir en nombre del Santo Padre a esta beatificación". El enviado del Papa Francisco, arzobispo de Mérida y administrador apostólico de Caracas (Venezuela), Card. Baltazar Porras Cardozo, resaltó que las virtudes de la nueva beata y mártir de la Misericordia, María Agustina Rivas, más conocida como 'Aguchita', constituyen un ejemplo de sinodalidad para el mundo entero.

Expresó que su beatificación fue un regalo para la Iglesia universal tras el Sínodo para la Amazonía, pues la vida de la nueva beata de la Congregación Nuestra Señora de la Caridad del Buen Pastor constituye un ejemplo de "caminar juntos", y significa también "resurrección"; no solo para la Iglesia Amazónica, sino para el mundo entero. "Dios quiera que Aguchita pueda ser patrona, o una de las patronas de esta inmensa tierra amazónica", añadió.

Para el Card. Baltazar Porres, la nueva beata peruana tuvo una espirtualidad "muy bella y hermosa", pues los cuadernos que escribió cuando estaba a la mitad de su vida demuestran una hondura que tiene el "sello de la espirtualidad misionera de San Juan Eudes". Y es que, 'Aguchita' tenía un sentido de entrega total de su vida con alegría. "No es sentir lástima por el otro, sino compartir de verdad la situación dificil", expresó.

Tras destacar el entusiasmo con el que Aguchita asumía ayudar en la búsqueda del desarrollo integral las personas, el enviado del Papa Francisco indicó que el ejemplo que dan "santos a la altura de una mujer como Aguchita" es el impacto espiritual que ha logrado en muchos; pues a pesar de que no se encuentra en cuerpo presente, aún vive entre fe que las personas ponen en ella.

"Que Aguchita nos bendiga, nos acompañe y nos cubra con su manto, nos dé su alegría, su espíritu de misericordia, de perdón y de promoción de servicio al prójimo", concluyó el Card. Baltazar Porras.

 

 

07 May 2022

Nueva beata en la Amazonía de Perú: mártir María Agustina

En la selva central peruana fue beatificada este 7 de mayo la “Hermana Aguchita”, la ceremonia la presidió el cardenal Baltazar Porras, cómo enviado del Papa Francisco. “También a ella la amó el Señor porque dio la vida para recobrarla, nadie se la quitó, la dio voluntariamente”.

Por: Johan Pacheco - Vatican News

Este sábado la población de La Florida, en el Vicariato Apostólico de San Ramón en Perú, vivió la alegría de la santidad reflejada en la nueva beata de la Iglesia Católica, la “Hermana Aguchita” -mártir María Agustina de Jesús Rivas López-. Su fiesta litúrgica será celebrada cada 26 de septiembre en los lugares y modalidades establecidas por el Derecho Canónico.

“En ella, el martirio no fue una improvisación sino el holocausto final del amor a su vocación”, dijo el cardenal Baltazar Enrique Porras Cardozo, Arzobispo de Mérida, y Administrador Apostólico de Caracas (Venezuela), enviado del Papa Francisco a la selva central peruana para presidir esta ceremonia.

La religiosa reconocida desde hoy como Beata, fue asesinada en 1990 por un grupo terrorista, por odio a la fe mientras cumplía con su misión pastoral en la Amazonía.

Semillas de paz y de amor

“Esta Palabra de Dios, proclamada hoy aquí, se cumple, en nuestra santa, y debe cumplirse también en todos nosotros, llamados a ser fieles seguidores desde estas lejanas tierras de la inmensa selva amazónica, marcados con el sello del amor en todo nuestro ser, físico y espiritual, para seguir siendo, semillas de paz y de amor que se irradien y extiendan por el mundo entero”, expresó el Cardenal Porras en su homilía.

Foto: REPAM Perú

Recordó el cardenal Baltazar Porras que la Hermana Aguchita, “cargada de años, virtudes y añoranzas, aceptó gozosa la obediencia de ser misionera en el Vicariato de San Ramón, a pesar de sus achaques. No lo rehuyó, sino que lo asumió con alegría y entusiasmo”.

El valor de la familia

Además, destacó en la vida de la religiosa de la Congregación del Buen Pastor, la influencia religiosa de su familia: “De allí, el trabajo tesonero y la prioridad que debemos dar a la pastoral familiar, más allá de convencionalismos, y de familias truncadas por tantas circunstancias que nos obligan, no a condenar o desechar, sino al contrario, reivindicar el que ‘con franqueza los condicionamientos culturales, sociales, políticos y económicos, impiden una auténtica vida familiar’ (Amoris Laetitia, 202)”.

Foto: REPAM Perú

Manifestó Porras que lo más impresionante de la vida espiritual de la Hermana Aguchita es que “la contemplación en la acción fue norte de su quehacer cotidiano y se blindó con la exigencia de su congregación de que ‘la muerte no se improvisa, el amor es nuestra vocación”.

Sanar el dolor y el desprecio

El enviado del Papa, denunció el "sin sentido de la violencia" que causó la muerte a la nueva Beata, y a tantas personas en la actualidad.

“Que la guerrilla y la guerra desaparezca para siempre del mundo entero y de esta tierra bendita de la selva amazónica. Seamos capaces de sanar el dolor y el desprecio, asegurando, construyendo lentamente la globalización de la solidaridad sin dejar a nadie al margen”.

Luego exhortó con urgencia a “encarnar la idea de la permanencia de una vida auténticamente humana sobre la tierra, abonada con la exigencia cristiana de asumir la fragilidad y debilidad de la condición humana como una fuerza para la confianza en la acción de la gracia que nos llama a ser constructores de la fraternidad y de la paz”.

REPAM Perú Cardenal Baltazar
Foto: REPAM Perú

“También a ella la amó el Señor porque dio la vida para recobrarla, nadie se la quitó, la dio voluntariamente”, dijo.

Y meditando en el Evangelio del Buen Pastor, pidió que “la ternura y el amor misericordioso, la tolerancia y el respeto, la acogida y la no discriminación, la opción por la vida y el amor a la naturaleza, propias de la espiritualidad del Buen Pastor, se convirtieron en ofrenda agradable a Dios para bien de todos”.

La oración de la Hermana Aguchita

Al final dirigieron a Dios la oración, por intercesión de la Hermana Aguchita:

“Señor, que ves, que puedes, haz de tu miserable, lo que tú quieras, soy tuya, quema mis pecados, mis fallas y miserias; levanta mi alma de mis caídas y recibe mis dolores y sacrificios y lágrimas por mis sacerdotes de Cuba, de mi Patria, por los míos en particular. Soy cobarde, Señor, enséñame a sonreír en el dolor, esconder y disimular mis angustias, que sepa yo sorber las lágrimas”. “Tú lo sabes y ves la intención mía. Soy capaz de tantas calamidades, sostenme, Padre mío de la mano; de todo estoy tan decepcionada de mi trabajo, mis fracasos, la falta de organización, solo tú lo puedes arreglar”. Señor, hoy pasé junto a ti bajo la sombra del Amor y Misericordia, has aliviado mis heridas hondas. Comprendo que pides más santidad a mi pobre alma. Quien, sino Vos puede realizar este ideal en mí, mísera y ruin criatura”.

Beata María Agustina, ruega e intercede por tu pueblo. Viva Jesús y María. Amén.

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Nota publicada originalmente por Vatican News. Se puede leer aquí.

06 May 2022

Todo listo en la selva peruana para la beatificación de la mártir Aguchita

El Vicariato de San Ramón, en la selva central de Perú, avanza en los preparativos finales para la beatificación de María Agustina Rivas López, conocida como Aguchita, asesinada en 1990 por defender a los pueblos amazónicos.

Por Julio Caldeira imc – REPAM

El próximo sábado, 7 de mayo, se realizará la ceremonia de beatificación de la mártir Aguchita en la localidad de la Florida, donde la misionera vivió sus últimos años. La Santa Misa con el rito de beatificación será presidida por el Cardenal Baltazar Porras, arzobispo de Mérida y administrador apostólico de Caracas, Venezuela, enviado del Papa para esta celebración.

El Card. Porras, que ya se encuentra en San Ramón, recuerda que “Aguchita significa mucho más de lo que podemos imaginar; lo que significó una vida muy sencilla y profundamente cristiana, enraizada en una experiencia mística. Que Aguchita nos bendiga y que sea, no solo, patrona de este Vicariato de San Ramón, sino de toda la Amazonía y a todo el continente latinoamericano. Que sea una luz de fe en este momento que tanto necesita todo el mundo”.

Programa Oficial

El programa oficial de la beatificación de la hermana María Agustina Rivas, contempla que el viernes, 6 de mayo, sea para la recepción de los más de 2.000 peregrinos que están llegando a San Ramón, sede del Vicariato Apostólico. La Vigilia, a las 7:00pm, hora de Lima, comienza con la celebración de la Misa y, después, en tres momentos de oraciones, reflexiones, reflexión personal y testimonios, animados por el coro de la catedral, el coro “Aguchita, pastora de Dios” y el grupo “Siembra”.

El sábado, 7 de mayo, comenzará con un momento de animación a las 8:00am, en el parque central de la localidad de La Florida. A las 10:00am será la Eucaristía de Beatificación, presidida por el Cardenal Baltazar Porras y concelebrada por más de 20 obispos y 100 sacerdotes.

Este día se leerá el decreto del obispo de San Ramón, Mons. Gerardo Zerdín OFM, en que se proclama Aguchita, juntamente con Santa Rosa de Lima, como patronas del Santuario de La Florida.

Camino del martirio de Aguchita

En la Iglesia de La Florida, cuya patrona es Santa Rosa de Lima, el peregrino puede realizar el camino del martirio de Aguchita, donde está la tumba con los restos mortales de la nueva Beata, acompañado por frases, imágenes y otros símbolos, desde que era niña, su vida religiosa y sus últimos tres años en la Amazonía peruana.

El recorrido también hace memoria de las personas que fueron asesinadas con ella y otras víctimas de la zona, buscando ayudar a la gente a contextualizar lo que se vivió en los años de violencia social. También se podrán visitar lugares donde vivió la Beata Aguchita, organizados por las hermanas del Buen Pastor, congregación de la cual era religiosa.

Aguchita, mártir de la misericordia

La hermana Agustina Rivas, más conocida como Aguchita, fue religiosa de la congregación del Buen Pastor, cuyo nombre original fue Antonia Luzmila Rivas López, fue asesinada por el grupo Sendero Luminoso, el 27 de septiembre de 1990, mientras cumplía su misión pastoral en el pueblo Ashaninka en la selva central del Perú, en la localidad de La Florida.

El 22 de mayo de 2021, el Papa Francisco aprobó la beatificación de Aguchita por haber dedicado su vida al servicio de Dios y ayudar a los más pobres, en un período de guerra y violencia social en Perú.

La Vida por la Amazonía

Es posible conocer más de la vida y testimonio de Aguchita por medio del séptimo capítulo de la serie documental “La Vida por la Amazonía”, producido conjuntamente por la Red Eclesial Panamazónica, REPAM, y la Asociación Católica Latinoamericana y Caribeña de Comunicación, SIGNIS ALC.

Aguchita consagró su trabajo a la asistencia en salud, educación y social, principalmente a mujeres, a quienes las promovió a través de proyectos de capacitación productiva, organizando clubes juveniles y catequesis familiar en las comunidades rurales del pueblo del Valle del Yurinaqui, en el departamento de Junín.

La realización del documental estuvo a cargo de la productora Teleandes, bajo la dirección del comunicador y documentalista peruano Fernando Valdivia, y recupera los testimonios de personas que conocieron y trabajaron junto a la religiosa.  El rodaje del documental se realizó en las poblaciones en las que trabajó Aguchita, con la estrecha colaboración de la Congregación del Buen Pastor, Vicariato Apostólico de San Ramón y CAAAP – Centro Amazónico de Antropología y Aplicación Práctica.

03 May 2022

Monseñor Zerdín: Aguchita nos muestra el camino a la fraternidad universal

En vista de la beatificación de la religiosa, María Agustina Rivas López, conocida como “Aguchita”, Monseñor Gerardo Zerdín, Vicario Apostólico de San Ramón, Perú, destaca las virtudes cristianas y el legado que nos ha dejado esta mártir peruana. La Santa Misa con el rito de beatificación será presidida este 7 de mayo por el Cardenal Marcello Semeraro, Prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos.

"Hoy, dentro de este mundo egoísta necesitamos el ejemplo de Aguchita, de donarse y de poco a poco ir creando alrededor de uno ese Reino de Dios que es la fraternidad universal, que no es una ilusión, una utopía, sino que es algo real, como también lo afirma el Papa Francisco”, lo dijo Monseñor Gerardo Zerdín, O.M.F., Vicario Apostólico de San Ramón, Perú, explicando las virtudes y el legado que nos ha dejado María Agustina Rivas López, conocida como “Aguchita”, quien será beatificada este 7 de mayo de 2022, en La Florida, en la Diócesis de San Ramón, ubicada en la selva central del Perú.

“Aguchita, mártir de la misericordia”

En un Perú devastado por la violencia de la guerrilla maoísta de Sendero Luminoso, hay una historia de entrega y amor a las mujeres campesinas e indígenas, brutalmente interrumpida el 27 de septiembre de 1990 en el pueblo de La Florida, en el límite de la Selva central del país. La Sierva de Dios María Agustina Rivas López, conocida como Aguchita, (nacida como Antonia Luzmila) fue asesinada por odio a la fe junto a seis vecinos. El 22 de mayo de 2021, el Papa Francisco reconoció su martirio y autorizó la promulgación del decreto de beatificación. Ese fatídico día, la elección de los terroristas debía recaer en la Superiora de la Congregación, al no encontrarla se llevaron a Aguchita.

¿Cuáles son las virtudes cristianas que Aguchita nos ha dejado? ¿Qué es lo que más la ha caracterizado en su vida religiosa donada hasta el extremo?

R/. La Iglesia proclama a los santos para que sean ejemplos de vida cristiana y el ejemplo de ellos, de los santos y beatos, tiene que iluminar a todos nosotros. Por eso, se han visto esas virtudes de la hermana Aguchita, no es la única virtud que haya dado su vida, en el momento del sacrificio, de su martirio, sino más bien toda su vida ofrenda al Señor, los momentos de su compromiso vocacional, los votos y como la ha vivido, en un alto grado de servicialidad hacia todos, una alegría que ha demostrado siempre al servicio y que con la oración tenía la fuerza para poder cumplir a cabalidad su servicio a todos y digamos, como parte final, se ha cumplido su deseo de ser misionera en la selva.

Aguchita misionera en la selva peruana

¿Qué representa la beatificación de Aguchita para la iglesia particular de San Ramón y para la iglesia peruana?

R/. Qué es lo que significa Aguchita para nosotros, pues, para nosotros nos motiva mucho porque no es cosa de cada día. Estamos todos, todos los del Vicariato estamos en eso de cómo celebrarlo adecuadamente después de esas prohibiciones de encuentros de mucha gente en un solo sitio a causa de la pandemia, y hemos esperado este año para poder celebrarlo adecuadamente. Y que a todos nosotros nos motive no solamente a la resistencia, al martirio, sino como un paradigma más de una peruana del Perú profundo, del Perú quechua, que ha alcanzado esos niveles de servicio, de santidad. Y que nos motive a todos, especialmente motive para la vocación religiosa, para la vida religiosa y también para la vida de servicio laical y servicio sacerdotal.

Aguchita trabajando con el club de madres de La Florida

¿Qué mensaje nos deja Aguchita con su vida de servicio y entrega? ¿Cuál es su legado para la Vida Religiosa y para todos los cristianos?

R/. Diríamos así, La Florida llena de flores, de plantas, que significo tanto para Aguchita y los vivientes pobres, ellos serian el eje de su mensaje. Justamente en la línea del Papa Francisco, en la línea de la Laudato si, de admirar la naturaleza cómo creación de Dios no solamente algo que hay que explotar, sino algo que hay que admirar, algo por lo que hay que convivir y alabar al Señor. Además, la gente necesitada, la gente pobre, que nos da tanta amistad y agradece todo lo que les podemos dar para que mejore la calidad de su vida. Creo que es algo muy actual, incluso dejando de lado las luchas que hoy día existen, enfrentamientos, confrontaciones, sobre eso, Aguchita, derrama su dulzura, esa miel de su carácter, con una vida entregada totalmente. Creo que muy en la línea de las vocaciones que hoy necesitamos dentro de este mundo egoísta y de darse y de poco a poco ir creando alrededor de uno ese Reino de Dios que es la fraternidad universal que no es una ilusión, una utopía, sino que es algo real, tal como también lo afirma el Papa Francisco, buscando formas de cómo se puede llevar eso a cabo en la realidad, cómo hacerlo viable.

Profesión religiosa de Aguchita

Una vida donada al servicio

Aguchita nació el 13 de junio de 1920 en Coracora, Perú. A los 14 años se trasladó a Lima para estudiar en el Colegio Sevilla, dirigido por las Hermanas de la Congregación de Nuestra Señora de la Caridad del Buen Pastor. Atraída por la vida consagrada, ingresó en la Congregación en 1941, donde emitió su profesión religiosa perpetua el 8 de febrero de 1949. En 1988 fue enviada a la misión de la Congregación en el pueblo de La Florida, donde permaneció a pesar de los peligros y riesgos que corrió.

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Entrevista publicada en la web de Vatican News. Se puede leer aquí.

20 Abr 2022

Documental sobre la vida de Sor Aguchita se presentará en el marco de la ceremonia de su beatificación

El jueves 28 de abril se realizará el estreno presencial del séptimo capítulo de la serie “La vida por la Amazonía”, que narra la historia de vida de la misionera peruana Sor 'Aguchita'. Amigos y familiares de la próxima beata peruana participarán de este encuentro que se realizará en la ciudad de Lima, y que se enmarca dentro de las actividades previas a la ceremonia de su beatificación.

El próximo 28 de abril se estrenará el documental que narra la vida de la próxima beata peruana, María Agustina Rivas, más conocida como Sor 'Aguchita'. El encuentro, organizado por la Congregación Nuestra Señora de la Caridad del Buen Pastor, la Conferencia de Religiosas y Religiosos (CONFER) del Perú, el Vicariato Apostólico de San Ramón y la Red Eclesial Panamazónica (REPAM) Perú; reunirá a representantes de la Iglesia, religiosos, religiosas, laicos y familiares y amigos de la misionera, en un espacio donde se reflexionará sobre su vida y misión pastoral.

Este material audiovisual forma parte del séptimo capítulo de la serie “La Vida por la Amazonía”, una producción que narra el testimonio de mujeres y hombres mártires que ofrendaron sus vidas en defensa de la Amazonía y sus pueblos; y se estrenará oficialmente como parte de las actividades previas a la ceremonia de beatificación de Aguchita, que se llevará a cabo el próximo 7 de mayo en el centro poblado La Florida, en la provincia de Chanchamayo, región Junín.

En el evento de presentación del documental se contará con la intervención de forma presencial y virtual de Mons. Gerardo Zerdin, obispo del vicariato de San Ramón; Mons. Salvador Piñeiro, arzobispo de Ayacucho; Hna. Marlene Acosta, de la Congregación del Buen Pastor, Hna. Gisela Reich,  vocal de la junta directiva de la CONFER; P. Julio Caldeira, coordinador de comunicación - secretaría ejecutiva de la REPAM; Teresa Chuquizuta, sobrina de Aguchita, entre otros misioneros y misioneras que contarán sobre cómo la próxima beata peruana les inspira en la vida, en la Iglesia peruana y la sociedad.

Asimismo, los interesados podrán seguir la transmisión en vivo a través del Facebook Live de Querida Amazonía - REPAM Perú y la página del Centro Amazónico de Antropología y Aplicación Práctica.

Sobre 'Aguchita'

‘Aguchita’, de la comunidad del Buen Pastor, fue asesinada por Sendero Luminoso el 27 de septiembre de 1990, mientras desarrollaba su misión pastoral con el pueblo Asháninka, en la selva central del Perú. Su beatificación fue aprobada por el Papa Francisco el año pasado, luego de que la Congregación para las Causas de los Santos reconociera el martirio de la Sierva de Dios.

María Agustina Rivas consagró su vida a la asistencia en salud, educación, ofreciendo alimentos y alfabetizando principalmente a mujeres. En medio de la violencia que azotaba el país, en 1987, la religiosa tomó la decisión de viajar a la localidad de La Florida, en la región Junín. Allí se dedicó a educar y ayudar a las mujeres del campo, enseñándoles actividades como rezar, tejer y cocinar.

Sobre el documental

El mediometraje, que cuenta con una extensión de 25 minutos, recoge los testimonios de quienes conocieron a Sor Aguchita en los tres principales lugares en los que vivió. En Lima, con las religiosas del Buen Pastor; en Coracora, su ciudad natal, para conocer el contexto donde nació e inició su vínculo con la Iglesia; y también en la selva central; lugar en el que dedicó sus últimos años a la educación de los jóvenes asháninkas y a apoyar a las mujeres del campo. Su elaboración estuvo a cargo de la Red Eclesial Panamazónica (REPAM) y la Asociación Católica Latinoamericana y Caribeña de Comunicación (SIGNIS ALC), bajo la producción de TeleAndes Producciones.

18 Abr 2022

Aguchita y Francisco

¿Qué tienen en común la nueva beata peruana, una sencilla religiosa de los andes peruanos, con el Papa Francisco, nacido en la capital de Argentina?

Por: P. Luis Alfonso Tapia Ibañez

La base común que todos compartimos es el Espíritu Santo recibido en el bautismo. El mismo Espíritu soplaba en su interior y les invitaba a ser fieles a la voluntad de Dios en sus vidas. Y este mismo Espíritu inspiró el acontecimiento eclesial más importante de este último siglo: el Concilio Vaticano II, imprescindible para comprenderlos a los dos.

El Papa Francisco nos presentó su “proyecto pastoral” en la Exhortación Apostólica “Evangelii gaudium”, heredera del Vaticano II, de la exhortación Evangelii Nuntiandi” de san Pablo VI y del documento conclusivo de Aparecida.

El papa soñaba con una iglesia en salida misionera, pedía a los cristianos ser “callejeros de la fe”. Y ahí tenemos a nuestra Aguchita escapándose, - terminadas sus responsabilidades oficiales-, para salir a buscar a las mamás de un club de madres para organizarles talleres, enseñarles a tejer, cocinar, leer la biblia y hacer catequesis. Escapándose también a conversar con aquellas señoras amigas que tenían problemas en su casa, una con el esposo violento o alcohólico, con el hijo drogodependiente, otra porque no le alcanza la plata, aquella porque tiene la hija enferma y un larguísimo etcétera. Busca a enfermos, mujeres, jóvenes y familias a quienes socorrer, alentar y acercar a Dios.

Será callejera de la fe cuando vaya al caótico y peligroso mercado mayorista de la Parada, en Lima. Para todos tiene una palabra de aliento, una pregunta por su salud, su familia, el trabajo, el “problemita” que le contó la otra vez y por el que sigue rezando hasta ahora.

El Papa Francisco sueña también con “una iglesia pobre para los pobres”. Aguchita no hablará de “opción preferencial por los pobres”, pero sabe perfectamente que “lo que a uno de estos pequeños hicieron, a mí me lo hicieron” y ha hecho esta opción desde que vivía en Coracora. Nació pobre por cuna y vivió pobre por opción: dedicó todo su pastoreo al servicio de los pobres para ofrecerles una vida más digna y llevadera, donde Dios ocupe el lugar principal.

No hablará de “pastores con olor a oveja”, pero será ese amor que le quema en el corazón lo que la llevará a buscar a señoras y niñas, jovencitas y clubes de madres, familias y esposos, hijos y sobrinos, colonas y nativas, terroristas y militares, sin importar el día, ni la hora, la edad o la salud. Todas son sus ovejas, encargadas con amor por su Amado Buen Pastor, por ellas dará su vida. Primero día a día, y un 27 de setiembre la dará para siempre, para todos.

Una mirada que entiende

En el 2015, veinticinco años después de la muerte de Aguchita, el Papa Francisco nos regala la encíclica social “Laudato Si”, invitándonos al cuidado de la casa común. Aguchita no hablará de “ecología” y menos de “ecología integral”, pero lo vivirá como fruto de una mirada contemplativa que sabe ver al Amado en todo, en todos, siempre. Una mirada que entiende, con el Génesis, que todo es fruto del amor de Dios y como todo regalo, cargado de afecto, debe ser utilizado y cuidado con cariño y esmero. Sabrá sacar partido de todo lo que el Padre nos regala por medio de la creación, con la que disfruta como una niña; y enseñará a señoras, jóvenes y niñas a aprovecharlo al máximo, porque para eso nos lo ha regalado Dios.

Foto: Causa Aguchita

Y, precisamente, por ser un regalo amoroso del Padre, hemos de cuidarlo y evitar que se malogre o deteriore. Será recicladora creativa, reinventora de recetas para aprovechar los ingredientes que tenemos, sembradora de todo lo que pueda producir, técnica agropecuaria que saca pesticidas naturales, composteras, reutilizadora de todos los recursos a la mano. Y, sobre todo, enseñará a encontrar a Dios en la naturaleza, a disfrutar con una puesta de sol, el vuelo de los pájaros, grandes o pequeños, mariposas y cualquier volátil que se deje ver, a disfrutar con la siembra y la cosecha, las flores y los frutos, los enormes árboles de la selva y las pequeñas orquídeas solo visibles a ojos expertos y curiosos. Y lo más hermoso, lo más precioso de la creación, la niña de los ojos de Dios: el ser humano, en su grandeza y debilidad. La vida a su lado era un cielo anticipado, gracias a su mirada contemplativa.

El mismo año, el Santo Padre nos regala con el “Año de la Misericordia”, dimensión esencial de la Congregación de Nuestra Señora de la Caridad del Buen Pastor a la que pertenece Aguchita y que vivió toda su vida. El título de su primera biografía será: “Mártir de la Misericordia”

Al lado de las mujeres y las familias

En 2014 y 2015 el Papa convocó dos sínodos sobre la familia, publicando al año siguiente la Exhortación Postsinodal “Amoris laetitia”, sobre el amor en la familia, invitando a la atención personalizada a las familias, parejas y novios, caminando juntos, evitando soluciones mágicas que no van al fondo del problema. Aguchita dedicó muchas horas a escuchar a las familias derrochando cariño y paciencia para ayudarlos y acompañarlos, conversando con padres e hijos, con la esposa y el esposo, juntos o por separado, además de llevarlos en su corazón a la oración con Dios. Insistía a las mamás diciéndoles que ellas son las mejores maestras de sus hijos. Se preparó durante toda su vida para ayudar a esas familias a salir adelante, a superar problemas de pareja, económicos, con los hijos, de salud… Su ingrediente secreto será el amor.

En el 2018, un nuevo Sínodo y su Exhortación posterior “Christus vivit”, nos invita también a hacer camino con los jóvenes, a escucharlos y acompañarlos en sus procesos Toda su vida de religiosa, Aguchita, trabajó con jóvenes, en el internado, con madres gestantes y adolescentes, con las jóvenes religiosas, con el grupo juvenil en La Florida; siempre mostrando tacto y paciencia para sacar de ellos lo mejor.

En la fiesta de San José, del 2018, el Papa Francisco nos sorprende con la Exhortación Apostólica “Gaudete et exsultate” sobre el llamado a la santidad en el mundo actual. En este caso “la Santa de la puerta de al lado” y la “clase media de la santidad”; cita en concreto “la religiosa anciana que sigue sonriendo”. Y en el Capítulo Cuarto, titulado “Algunas notas de la Santidad en el mundo actual” parece que hace una descripción de la vida de Aguchita: aguante, paciencia y mansedumbre; alegría y sentido del humor; audacia y fervor; en comunidad; en oración constante.

 

Foto: Causa Aguchita

Nos ayuda el Papa a comprender que Aguchita no es una estrella fugaz en medio del firmamento de la Iglesia, solitaria; sino que ha sido levantada por Dios, utilizando a Sendero Luminoso, para mostrar un ejemplar de los miles de miles que existen de esa “clase media de la santidad”. Así, su beatificación es la beatificación de miles de religiosas y de cientos de miles de madres de familia, que, como ella, han entregado su vida, día a día; han vivido su vida, como Jesús nos enseñó en la Última Cena, sirviendo a los pies; pero no como esclavas, sino como reinas, amadas y buscadas por todos, porque todos sabemos que podemos contar con ellas para lo que sea. Como lo hizo María y lo hizo San José de quienes era tan devota. No por casualidad, en el año de San José, fue aceptada su muerte como martirio. Y, al igual que en su vida en la tierra, donde daba preferencia a los enfermos, también desde el cielo esperó un año más para su beatificación, preocupada por los muchos enfermos del Covid.

En estos últimos años, la Iglesia universal se ha “amazonizado”; y también en esto Aguchita se adelantó. A los 68 años cumplió su sueño de ser misionera en la selva, trabajó con dos pueblos originarios, asháninkas y yaneshas, y dio su vida en la Amazonía.

Por último, no podemos obviar otra pasión y preocupación conjunta de Francisco y Aguchita: los sacerdotes. Ambos han conocido las glorias y las miserias de muchos sacerdotes, aunque desde puntos de vista muy distintos. Ambos fueron apoyados por sacerdotes para discernir su vocación, ambos han sufrido contemplando las miserias de muchos sacerdotes, ambos aman, oran y sirven a los sacerdotes.

Es el Espíritu Santo quien guía su Iglesia y estos ejemplos nos permiten comprobarlo, fortalecer nuestra pobre fe y afianzar nuestra frágil esperanza.

Gracias Señor por Francisco y Aguchita, por tu Iglesia y por permitirnos formar parte de ella.