Decenas de comunidades en la provincia de Maynas enfrentan graves afectaciones tras la contaminación de su única fuente de agua. Pobladores exigen respuesta inmediata de las autoridades y la empresa responsable.

Loreto, 13 de abril de 2026.- Un nuevo derrame de petróleo ocurrido el pasado 11 de abril en el río Amazonas, a la altura de la provincia de Maynas, ha provocado graves afectaciones que impactan a decenas de comunidades indígenas y ribereñas que dependen directamente del río para su subsistencia.

El derrame se habría originado en un accidente protagonizado por un convoy de embarcaciones de la empresa Petrotal que transportaba crudo desde el lote 95, en la zona de Puhinahua, con destino a Manaos, Brasil. Según información recogida en la zona, una de las barcazas, que formaba parte de un empujador con dos chatas cargadas con aproximadamente 50 mil barriles de petróleo, habría sufrido un choque, ocasionando el vertimiento del hidrocarburo en las aguas del Amazonas.

La contaminación se ha extendido desde el sector de Capironal, cerca de la desembocadura del río Napo, afectando también al río Orosa y diversas quebradas como Yanashi y Orasa. El crudo continúa desplazándose río abajo, agravando la situación hasta el día de hoy.

Las comunidades de los pueblos Yaguas, Kukamas y población en general se encuentran entre las más afectadas. Centros poblados como Orán, Colonia, Cantón, Nuevo Paino, Nuevo Arequipa, Yanashi, San Salvador y San Agustín del río Amazonas han quedado sin acceso a agua segura, debido a la contaminación de su única fuente de abastecimiento.

En el centro poblado de Yanashi, ubicado a más de 100 kilómetros de Iquitos, la situación es especialmente crítica. La población no cuenta con infraestructura de agua potable, por lo que depende completamente del río para realizar sus actividades cotidianas:

“Hasta ahora la empresa que causó el derrame no se ha manifestado, tal vez lo ven como algo que no tiene importancia, pero nosotros conocemos la magnitud que el petróleo puede tener acá. La gente toma el agua del rio, se baña en ella, cocina y no sabemos qué consecuencias a futuro va a tener esto para ellos”, denunció Emérita Tello, moradora del centro poblado de Yanashi.

La ausencia de una respuesta oportuna por parte de la empresa involucrada y de las autoridades competentes ha generado profunda preocupación en las comunidades, que exigen atención inmediata ante el riesgo sanitario y ambiental.

“Queremos que la empresa se manifieste, ver cómo nos van a apoyar, no han limpiado, el río y los alrededores, siguen negros y la gente sigue consumiendo porque no hay otra fuente de agua”, agregó Emérita, quien fue una de las primeras personas en reportar el derrame el pasado sábado 11 de abril.

De acuerdo con testimonios locales, representantes del Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA) acudieron a la zona el mismo día del derrame para recoger muestras del agua contaminada. Sin embargo, hasta el momento no se han comunicado resultados ni medidas concretas de atención.

Frente a ello, las comunidades y los centros poblados han comenzado a organizarse para definir acciones conjuntas en coordinación con el Vicariato San José del Amazonas, en busca de apoyo y soluciones frente a la emergencia: “Hoy nos reuniremos con las autoridades del Centro Poblado, para ver qué acciones se van a tomar con ayuda del Vicariato” declara Emérita.

Desde la REPAM Perú y el CAAAP se advierte que este nuevo derrame evidencia la persistente vulneración de los derechos fundamentales de los pueblos amazónicos, especialmente el acceso al agua, a la salud y a un ambiente sano. Asimismo, se hace un llamado urgente al Estado peruano y a la empresa responsable a garantizar atención inmediata, remediación ambiental efectiva y medidas de prevención que eviten la repetición de estos hechos.