La formación, dirigida principalmente a misioneros y misioneras de la Amazonía peruana, busca sensibilizar sobre el papel clave de la comunicación eficaz como instrumento para la defensa y acompañamiento de los pueblos amazónicos.
La Red Eclesial Panamazónica (REPAM) en Perú y el Centro Amazónico de Antropología y Aplicación Práctica (CAAAP) realizarán el taller virtual "Comunicar para cuidar la Casa Común: una narración que nace desde la escucha". Una formación dirigida, principalmente, a misioneros y misioneras de la Amazonía peruana, con la que se busca sensibilizar sobre el papel clave de la comunicación eficaz como instrumento para la defensa y acompañamiento de los pueblos amazónicos, con la iglesia como facilitadora para dar voz a quienes nunca son escuchados.
Esta actividad se desarrollará del 11 de noviembre al 2 de diciembre, con ocho sesiones teórico - prácticas que se llevarán a cabo todos los viernes en la mañana durante cuatro semanas seguidas. Los participantes aprenderán en este taller acerca de la importancia de comunicar para evangelizar, acompañar y visibilizar a la Amazonía y a sus pueblos, la planificación estratégica en comunicación, así como herramientas esenciales para empezar a elaborar productos escritos, gráficos, radiales y audiovisuales que transmitan estos mensajes.
La formación es organizada por la REPAM Perú y el CAAAP, con apoyo de Desarrollo y Paz Canadá, y se ejecuta por segundo año consecutivo con el fin de mejorar los niveles de articulación de la Iglesia amazónica peruana y contribuir a una mayor y mejor visibilidad de su papel al interior de distintos contextos locales y regionales. En 2021, alrededor de 25 misioneros y misioneras se capacitaron y culminaron el primer taller denominado "Comunicar desde la Iglesia Amazónica. Nuestras voces a una sola voz". Los interesados en inscribirse en el taller de este año podrán hacerlo de forma gratuita a través del siguiente formulario: https://forms.gle/tMNWASAvvWjs5byH9
Cabe resaltar que el Centro Amazónico de Antropología y Aplicación Práctica (CAAAP), institución creada por los obispos de la Iglesia Católica de la selva peruana, es la encargada de coordinar y animar el proceso de consolidación de la REPAM en el Perú.
El domingo 30 de octubre se celebró la toma de posesión del nuevo obispo de esta jurisdicción eclesiástica. Una ceremonia que inició con un recorrido previo, en el que más de un centenar de personas acompañaron a su nuevo obispo desde la plaza de armas de Requena hasta la catedral.
"Quiero dar gracias al Señor por este Ministerio que me ha confiado. Y también a mi hermano Juan, por este tiempo de acompañamiento que tengo que continuar en nombre del Santo Padre Francisco, quien me ha designado y me ha dado esta parte del pueblo de Dios". Son las palabras de Mons. Alejandro Wiesse León, el nuevo obispo de Requena, durante su toma de posesión de este vicariato, celebrada el último domingo 30 de octubre en la Parroquia San Antonio de Padúa.
Mons. Wiesse se convierte así en el quinto obispo de esta jurisdicción eclesiástica, conformada por población, en su mayoría, descendiente del pueblo indígena kukama y shipibo-konibo. Una labor que asume por designación del Papa Francisco tras la renuncia del obispo emérito, Mons. Juan Oliver Climent, misionero español que estuvo al frente de este vicariato por más de 16 años.
La Eucaristía de la toma de posesión se realizó en la catedral de Requena, con la participación de Mons. Miguel Ángel Cadenas, obispo del Vicariato de Iquitos; Mons. José Javier Travieso, obispo del Vicariato de San José del Amazonas; el Padre César Caro, vicario general de San José del Amazonas, y autoridades locales. Previamente, más de un centenar de personas acompañaron el recorrido que realizó el obispo desde la plaza de armas de Requena hasta la catedral.
En la ceremonia, Mons. Oliver agradeció la presencia de los religiosos y religiosas que llegaron hasta Requena tras un largo viaje por río desde sus puestos de misión; para luego hacer la entrega del Vicariato de Requena. “Es una acción de gracias la que hacemos al señor, deseándole al nuevo obispo que sea un tiempo de gracia, y que todo el pueblo de Dios que camina en Requena también reciba la bendición y fortaleza que venga de él por medio del espíritu del señor Jesús”, sostuvo.
Administradores de la Iglesia
En su homilía, el nuevo obispo de Requena hizo un llamado a todas las personas a trabajar juntos para llevar el evangelio a los lugares más lejanos, y a convertirse en administradores de la Iglesia. “Les invito a todos ustedes hoy (...) Nuestro vicariato es grande. Todos están llamados a ayudar y ser administradores de esta Iglesia. A eso los convoco. Jóvenes, amas de casa, autoridades, religiosos, todos trabajemos para llevar el evangelio”, expresó Mons. Wiesse.
Al servicio de los pueblos
El obispo de Requena subrayó que algunas veces se tiene que dejar para encontrar caminos nuevos. En su caso, venir desde Lima para atender a los pueblos de la Amazonía peruana. “Lo sabemos: los recursos son pocos. Tocamos y tocamos las puertas. Necesitamos sacerdotes, religiosos, laicos. La respuesta a veces demora. Aun así, Juan ha estado aquí años, y los ha acompañado. Ha caminado con ustedes”, comentó.
Mons. Wiesse agradeció al obispo emérito por su labor misionera durante los últimos 17 años, reiterando que asume este compromiso en el vicariato con espíritu franciscano. Asimismo, hizo un llamado a la población y a los gobernantes de turno. “A las autoridades: sepan que estamos al servicio de ustedes. Porque tanto ustedes como nosotros queremos un mundo diferente, una sociedad distinta”, dijo.
Desafíos en el territorio
Entre las tareas que priorizará el obispo de Requena está la de tocar las puertas a las comunidades religiosas para que puedan llegar hasta el vicariato religiosos, religiosas y laicos que apoyen los puestos de misión. "Esto irá de la mano con la promoción de la pastoral vocacional para buscar jóvenes que puedan ir al seminario, estudiar la carrera, ordenarse como sacerdotes y ser incardinados de aquí para que puedan trabajar en el vicariato", indicó Ricardo Guerrero Curo, misionero del Vicariato Apostólico de Requena.
El Vicariato Apostólico de Requena cuenta con un total de ocho parroquias, algunas sin atención permanente de algún misionero, y que son visitadas de forma esporádica para celebrar las fiestas patronales y los sacramentos de iniciación cristiana, indicóo Guerrero Curo. El único medio de transporte es a través de la vía fluvial, especialmente por los ríos Ucayali, Puinahua, Tapiche, entre otros.
La jurisdicción eclesiástica abarca las provincias de Requena y Ucayali, en el departamento de Loreto, con una extensión de 82, 000 km2 y una población de aproximadamente 150, 000 habitantes. Esta jurisdicción fue confiada por la Iglesia a la Orden Franciscana, en particular a la Provincia Franciscana Misionera de San Francisco Solano. El nuevo obispo es franciscano y miembro de esta Provincia.
Con 96 años, la religiosa dedicó más de la mitad de su vida al cuidado de los enfermos y a mejorar el nivel de la salud del pueblos indígenas y ribereños de la provincia de Datem del Marañón, en la región Loreto.
El pasado 26 de octubre, en la ciudad de Lima, falleció la Hna. María del Sagrario Sanz, de la Compañía Misionera del Sagrado Corazón de Jesús, a los 96 años de edad. La religiosa del Vicariato Apostólico de Yurimaguas vivió durante años en la capital de la provincia de Datem del Marañón, acompañando en su labor pastoral a los pueblos indígenas amazónicos y ribereños de la región Loreto, a orillas del río Marañón.
Ella dedicó más de la mitad de su vida al cuidado de los enfermos y a mejorar el nivel de la salud de las poblaciones en la selva peruana.De allí surgió su merecido nombre, el “Ángel de la Amazonía”. Y es que la misionera, en colaboración siempre con sus hermanas de congregación, fue una de las principales impulsoras de promover la Pastoral de Salud del Vicariato y de ver terminada la obra del Hospital Santa Gemma de Yurimaguas.
Desde que llegó a la ciudad de San Lorenzo, hace 60 años, se destacó su trabajo constante y vocacional. "Visitó todos los ríos encomendados a esa misión: organizó a los promotores de salud (...) generó esperanza, acompañó a moribundos. Contagiaba la alegría de los niños. Enfermeras y doctores saben de su dedicación y buen hacer", recordó Mons. Miguel Ángel Cadenas, obispo del Vicariato Apostólico de Iquitos.
La religiosa también participó activamente en la creación de la primera posta de salud en San Lorenzo, destacándose de su misión su trabajo constante y vocacional. Una ardúa labor que fue reconocida en su momento con el Premio Mujer del Año en San Lorenzo y el Premio por la Paz, otorgado por el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables.
A pesar de que vivió muchas epidemias en la Amazonía, y las dificultades presentadas, nunca perdió la sonrisa, destaca Mons. Cadenas. "Para ella lo fundamental era defender a su gente de Datem del Marañón.Todo ello se sustentaba en su vida de oración y entrega incondicional a Dios. Dios ha pasado por San Lorenzo a través de ella. Hasta las benditas manos de Dios, Hna. Sagrario. Descansa en paz".
El anuncio fue comunicado este jueves 20 de octubre por la misma institución. El Santo Padre ve este paso como “una gran alegría para la Iglesia universal” y, en especial, para el Pueblo de Dios que peregrina en la Amazonía.
Por: Sebastián Sansón Ferrari – Vatican News
La Conferencia Eclesial de la Amazonía (CEAMA) ha sido erigida como una organización de la Iglesia católica con personería jurídica canónica y pública. Así fue comunicado por el Cardenal Marc Ouellet, Prefecto del Dicasterio de los Obispos, en un decreto del 3 de octubre de 2022.
Como también recoge el CELAM, se trata de una noticia grata y desafiante, según un comunicado de la CEAMA, difundido este jueves 20 de octubre. “Sin duda, la aprobación de la CEAMA es fruto del Espíritu Santo”, afirma el texto, que también resalta que el proceso sinodal se inició con la creación de la Red Eclesial Panamazónica (REPAM) el 14 de septiembre de 2014, cuyo presidente fue el Cardenal Claudio Hummes. Las entidades cofundadoras de la REPAM son el Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (CELAM), la Confederación Latinoamericana de Religiosos (CLAR) y el Secretariado Latinoamericano y del Caribe de Cáritas (SELACC).
Ocho meses después, el Santo Padre publicó la encíclica Laudato si’, en la que afirma que “hay lugares que requieren un cuidado particular por su enorme importancia para el ecosistema mundial, o que constituyen importantes reservas de agua y así aseguran otras formas de vida (…) Mencionemos, por ejemplo, esos pulmones del planeta repletos de biodiversidad que son la Amazonía uy la cuenca fluvial del Congo, o los grandes acuíferos y glaciares. No se ignora la importancia de esos lugares para la totalidad del planeta y para el futuro de la humanidad”.
El proceso desembocó en la realización del sínodo panamazónico del 6 al 27 de octubre de 2019 y al documento final, donde aparece como una propuesta la necesidad de crear un organismo episcopal que contribuyera a realizar un plan pastoral de conjunto para la región amazónica.
Siguiendo los pasos, el 29 de junio de 2020, en plena pandemia de coronavirus, nació la CEAMA, en consonancia con la eclesiología del Concilio Vaticano II, de cuya apertura se cumplieron 60 años el pasado 11 de octubre.
La CEAMA considera que su aprobación jurídica y canónica es un “motivo de profundo agradecimiento a Dios, al Papa Francisco y a todos los que animaron este proceso sinodal”, establece la nota. No obstante, desde la institución asumen un desafío: ponerse en comunicación con las Conferencias Episcopales para explicar “la gracia especial de la CEAMA como un espacio de escucha, discernimiento y de acción pastoral misionera en la Región Amazónica”. Este espacio también se llevará a cabo con las Nunciaturas Apostólicas, buscando ayuda en el reconocimiento legal de la CEAMA ante los Estados comprendidos en el territorio amazónico.
El Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (Celam), la Red Eclesial Panamazónica (Repam), la Conferencia Eclesial de la Amazonía (Ceama), la Confederación Latinoamericana y Caribeña de Religiosos/as (CLAR) y Cáritas Latinoamérica y el Caribe, lanzan desde este 06 de octubre la campaña “Frutos del Sínodo Amazónico” para celebrar tres años de camino a la luz del Documento final y la exhortación postsinodal Querida Amazonía.
Por: Ángel Morillo / ADN Celam
Para ello, se han recogido testimonios desde diversas instancias, núcleos temáticos y colectivos ligados con la Repam y la Ceama, en el que hablan sobre los avances de los cuatros sueños del Papa Francisco en Querida Amazonía: social, cultural, ecológico y eclesial. Estos testimonios saldrán a lo largo de las próximas semanas por las redes sociales de las instituciones.
El árbol que da frutos
La identidad de esta campaña está centrada en un árbol, cuyos frutos (maduros, pintones y verdes) caen para formar el nombre “Frutos del sínodo amazónico” con el cual “se desea crear una identidad permanente para celebrar en adelante el aniversario de este Sínodo que comenzó con la visita del Papa Francisco a Perú”, explica el sacerdote de la Consolata Julio Caldeira, referente de comunicación de la REPAM.
Se trata de un arbol de chonta (chontaduro en algunas otras regiones) conocido en idioma shuar como uwi, que mide de 10 a 15 metros y es originario de la Amazonía y que se ha esparcido en Centroamérica y el Caribe.
“De ese mismo modo queremos que la Iglesia en la Amazonía se vaya expandiendo por el mundo, puesto que precisamente queremos amazonizarlo. El Papa siempre ha tenido presente la Iglesia amazónica, se ha evidenciado con su respaldo a los estatutos de la CEAMA”, ha explicado Aura Orozco, referente de comunicación de la CEAMA.
Ejercicio de genuina sinodalidad
Monseñor Miguel Cabrejos, presidente del Celam, se ha unido a esta celebración. Al respecto, ha señalado que “en un ejercicio de genuina sinodalidad, queremos presentarles esta campaña”.
Por eso, “queremos invitarlos a acompañar esta serie y a compartirla. En ella destacamos la riqueza que brota del corazón de la Iglesia en la Amazonía a lo largo de este proceso sinodal que sigue animando a tantos hombres y mujeres de bien a caminar juntos, discerniendo los nuevos caminos que debemos recorrer en América Latina y el Caribe y en la Iglesia universal”.
El evento paralelo desarrollado en el marco del 52º Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos (OEA) reunió a los representantes de la REPAM, la OEA y los pueblos indígenas, a fin de incidir y visibilizar la situación que se vive en el territorio amazónico.
El Núcleo de Derechos Humanos de la Red Eclesial Panamazónica (REPAM), la Misión Permanente del Perú ante la OEA y la Misión de la Santa Sede ante la OEA organizaron el evento paralelo “Derechos de los Pueblos Indígenas Amazónicos”, desarrollado el martes 4 de octubre con el objetivo de profundizar y complementar el lema de la 52° Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos “Juntos contra la desigualdad y la discriminación”.
Previo a la Asamblea General que será liderada por los Cancilleres americanos del 5 a 7 de octubre en la ciudad de Lima, Perú; el embajador Harold Forsyth, representante Permanente del Perú ante la OEA; Monseñor Juan Antonio Cruz, representante Observador Permanente de la Santa Sede ante la OEA, Lily Calderón Ramos, coordinadora del Núcleo de Derechos Humanos de la Red Eclesiástica Panamazónica, y David Lobatón Palacios, profesor y jefe del Departamento de Derecho de la PUCP, dieron a conocer la situación de los pueblos indígenas de la Amazonía.
Contra la desigualdad y la discriminación
“El Papa Francisco desde el inicio de su pontificado ha tenido un privilegio por los que están excluidos y descartados. Por eso el lema de esta Asamblea General viene como anillo al dedo”, sostuvo Monseñor Juan Antonio Cruz. Además, expresó que “tenemos que luchar por dar voz a quienes no la tienen, para que todos puedan tener acceso a los mismos derechos y seamos iguales ante la ley y la sociedad”.
Foto: REPAM Perú
El representante Observador Permanente de la Santa Sede ante la OEA señaló que el Sumo Pontífice ha puesto un impulso para que “todos estos pueblos no sufran una colorización cultural”, sino que la Amazonía pueda promoverse y estar abierta al mundo. “Que sea portadora de valores para nosotros. Y desde ahí, la iglesia, no ahora, sino desde siempre, ha tenido un privilegio de estar defendiendo los derechos de los pueblos originarios”.
Por su parte, el embajador Harold Forsyth resaltó la importancia de generar un espacio propio para abordar la situación de las poblaciones indígenas que viven en la Amazonía. “Coincidimos, en ese sentido, con el esfuerzo que viene realizando la Iglesia Católica por medio de la Red Eclesial Panamazónica, las diversas organizaciones de los pueblos amazónicos y la propia OEA”, manifestó.
Foto: REPAM Perú
El representante Permanente del Perú ante la OEA coincidió en que el lema de la 52° Asamblea General, “Juntos contra la desigualdad y la discriminación”, encaja con los objetivos que ya tiene la REPAM. “Y el lema personal de la gestión del secretario general de la OEA, Luis Almagro, es más derechos para más gente. Eso es lo que les reúne a ustedes en esta tarea llena de nobleza”, añadió el embajador Forsyth.
Amar y proteger la Amazonía
Sobre este evento paralelo, Monseñor Juan Antonio Cruz manifestó que se encuentra “en el corazón del Papa”, pues los pueblos originarios son el “símbolo de lo que significa la Amazonía”. Recordó también que hace tres años se convocó al Sínodo para la Amazonía, que tuvo como fruto la exhortación apostólica postsinodal ‘Querida Amazonía’ para despertar el afecto y la preocupación por este territorio. “Por eso estamos aquí. Es un paso más para dar visibilidad a esta tierra que es también nuestra. Amarla, protegerla y sentirnos íntimamente unidos a ella”.
Al lado de los pueblos originarios
Durante el evento “Derechos de los Pueblos Indígenas Amazónicos”, Lily Calderón Ramos, representante de la REPAM, subrayó que el trabajo de la red busca articular los esfuerzos conjuntos de todas las iglesias locales a lo largo del territorio panamazónico, que abarca nueve países. “Asumiendo toda nuestra experiencia como Iglesia, desde 2014, con las instituciones que son parte de esta red hemos pensado y planteado cómo buscar los modos más adecuados para responder a esta necesidad urgente de los pueblos indígenas”, explicó.
Es así como, desde 2016, a través del Núcleo de Derechos Humanos e Incidencia Internacional de la REPAM, se han realizado tres escuelas formativas reuniendo a líderes de pueblos indígenas y comunidades tradicionales de la Panamazonía. El principal objetivo de estos espacios es proporcionar herramientas educativas que ayuden a formalizar las denuncias sobre violaciones de derechos humanos ocurridas en el territorio amazónico.
Entre las principales problemáticas que aborda el Segundo Informe Regional, la representante del Núcleo de Derechos Humanos de la REPAM explicó que se encuentran la contaminación por mercurio en los ríos que enfrentan en Madre de Dios, Perú, producto de la minería ilegal. “Muchas de las comunidades amazónicas sostienen que son hombres de agua, hombres de río. Viven del río, pescan del río, consumen el agua”, indicó Calderón.
En su discurso destacó también los continuos derrames de petróleo en la Amazonía peruana que han tenido poca o nula respuesta por parte del Estado. “Una dinámica que afecta a todos los países que conforman la Panamazonía”, dijo. Por otra parte, en el informe se recoge la experiencia en Brasil sobre la realidad de los indígenas que migran a las grandes ciudades, una situación que se comparte en toda la Cuenca Amazónica.
Por su parte, el profesor y jefe del Departamento de Derecho de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP), David Lobatón Palacios, destacó que el proceso de la REPAM ha promovido pronunciamientos e informes en el ámbito del derecho internacional de los derechos humanos. “Lo que corresponde ahora es que Iglesia Católica en territorio puedan llevar casos o temas concretos a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Creo que el camino ya se abrió”, señaló.
Voces de la Panamazonía
En este evento paralelo estuvieron presentes representantes de la comunidad shipibo-konibo de Cantagallo, una población que migró desde la región Ucayali hace más de treinta años para trasladarse hacia la capital. Augusto Valles Odicio, presidente de la Asociación de Vivienda de Shipibos en Lima (AVSHIL), expresó ante el panel los principales problemas que vive su comunidad en la ciudad.
“Hay una cantidad de madera que están sacando del territorio de mi comunidad en Ucayali. Están depredando la Amazonía”. Afirmó que están cansados de denunciar y que las autoridades se hagan los ciegos y sordos. “No sabemos a dónde ir, y es por eso que se queda ahí. Porque no tenemos la posibilidad para poder pelear contra este poder económico”, denunció el dirigente.
Foto: REPAM Perú
Desde la comunidad Cantagallo se reclama que, desde hace muchos años, el Gobierno no atiende sus tres necesidades urgentes en educación, salud y vivienda. Ellos se sienten discriminados. “Hablamos de nuestros derechos, pero no vemos presencia de las autoridades en la comunidad. Da mucha pena porque todos somos peruanos”, apuntó Guirda Karina Pacaya Cruz, presidenta de la Asociación de Artesanos Shipibos Residentes en Lima Pro Vivienda (ASHIRELV).
La lideresa enfatizó que las personas que integran la comunidad son migrantes en busca de oportunidades y que, a pesar de los años transcurridos en Lima, siguen siendo igual de discriminados. “Lo que pediría es que en esta Asamblea las problemáticas que tenemos se agenden para que de esta manera las comunidades seamos visibles. Porque de que sirve que haya reuniones si solo nos traen para ser la imagen”, añadió.
En otro momento, la Hermana Ana María Palomino Corzo, representante de la pastoral indígena del Vicariato de Pucallpa con más de treinta años de experiencia misionera en el acompañamiento a pueblos indígenas, relató que el Estado se deben replantear la situación de los hermanos indígenas en el contexto urbano. “Hay que darles un lugar y reconocimiento de sus derechos en estos territorios”, mencionó.
Foto: REPAM Perú
La religiosa explicó que cuando la población indígena migra, se rompe ese lazo con la tierra que significa todo para ellos. Si bien se está avanzando con la pastoral indígena urbana, sostuvo que hay que darle a esta población migrante un lugar y un reconocimiento de sus derechos en estos nuevos territorios. “La vida que es digna debe ser resignificada en todos los lugares de nuestro territorio nacional”.
Monseñor Alfredo Vizcarra, obispo del Vicariato Apostólico de Jaén, y presidente de la REPAM Perú y del Centro Amazónico de Antropología y Aplicación Práctica (CAAAP), presente en el espacio, también intervino para remarcar que se está corriendo para “mitigar el mal que se esta haciendo”. Una situación que sigue sucediendo porque se permite. “Es un problema de derechos humanos. La gente ve afectada su vida por la tala, los derrames de petróleo, la extracción de minerales”.
Foto: REPAM Perú
Para el obispo, la falta de atención del Estado en derechos fundamentales como la salud y educación es “una injusticia” que debe remediarse con el cambio en la política de gobierno hacia la Amazonía. “Toda una población aquí en Lima, en el centro, vecina a Palacio de Gobierno, y no hay una atención”, subrayó.
El representante del Vicariato de Jaén indicó que esta política no se debe decidir en Lima, sino con la participación de los pueblos indígenas y los que habitan en la Amazonía, con el fin de ver la forma de resolver los problemas que están “explotando en todas partes” y “apagar el incendio”. En ese sentido, mencionó que se debe velar por “una política de desarrollo sostenible, integral, que respete los ecosistemas, la cultura y dé oportunidad a aquellos que lo necesitan”.
Este 4 de octubre, fiesta de San Francisco de Asís, concluye el #TiempoDeLaCreacion que inició el pasado 1 de septiembre. En Vatican News compartimos el testimonio del Padre Roberto Carrasco, Oblato de María Inmaculada, sobre la implementación de “Querida Amazonia” en la región amazónica del Perú.
Por: Renato Martinez – Ciudad del Vaticano
“No podemos ser indiferentes al grito de la tierra. Como Iglesia tenemos que responder porque somos un cuerpo y la amazonia es parte de este cuerpo. Acojamos el llamado de Santo Padre para el cuidado de la Casa común”, lo dijo el Padre Roberto Carrasco Rojas, O.M.I., Superior de la Delegación General de Bolivia y Perú (BOLPER), de la Congregación de los Misioneros Oblatos de María Inmaculada, explicando cómo han venido implementando las conclusiones del Sínodo para la región Panamazónica, recogidos en el documento “Querida Amazonia”, en la amazonia peruana.
Profundizar en la actitud de escucha
Este 4 de octubre, fiesta de San Francisco de Asís, concluye el Tiempo de la Creación, que inició el pasado 1 de septiembre, un tiempo para orar, meditar y realizar acciones concretas en favor de la Casa común. Al respecto, el Padre Roberto Carrasco señala que, “el Papa Francisco ha sido muy certero al iniciar un proceso de sinodalidad, en el cual es necesario ponernos en una actitud de escucha. Esta es la clave y esto es una actitud de los pueblos indígenas para iniciar el cuidado de la Casa común. Hay que escuchar a los hermanos, pero también a la madre tierra”. En este sentido, afirma el misionero peruano, no podemos ser ajenos, indiferentes a las tragedias que pasan en la amazonia, sobre todo, en estos últimos derrames de petróleo que hemos tenido, en el Vicariato de Iquitos, en el oriente peruano.
No podemos ser indiferentes al grito de la tierra
Ante esta situación, no podemos ser indiferentes al grito de la tierra. Ya en su momento, Monseñor Miguel Ángel Cadenas, Vicario Apostólico de Iquitos, denuncio la indiferencia de las empresas y el gobierno peruano ante estos desastres que afectan a la amazonia. “La respuesta de la Iglesia ha sido fuerte, a partir del trabajo que se realiza en el Vicariato de San José del Amazonas, del apoyo de muchos animadores cristiano, misioneros, religiosos y religiosas y toda la población que vive en la ribera del río. Como Iglesia tenemos que responder porque somos un cuerpo y la amazonia es parte de este cuerpo. Repito, no podemos ser indiferentes, acojamos el llamado de Santo Padre”.
El compromiso de los Oblatos de María Inmaculada por la creación
En el contexto del 37 Capítulo General de los Oblatos de María Inmaculada, uno de los compromisos asumidos por la Congregación, indicó el Padre Carrasco, es continuar con la opción del cuidado de la creación. “Para nosotros, ha salido como un elemento importantísimo, el cuidado de la Casa común. Hemos venido realizando unos webinars sobre la Laudato si’, 10 webinars, que nos ha congregado a diversos Misioneros Oblatos de María Inmaculada a lo largo de todo el mundo, en 70 países, que están comprometidos con este tema. Hoy, queremos llevar adelante este argumento, del cual no podemos ser indiferentes. Basta, mirar lo que está sucediendo en Europa, lo que está sucediendo en América Latina, los huracanes y tornados, inundaciones, los cambios bruscos de temperatura, etc. No podemos ser ciegos para no darnos cuenta que la tierra, la madre Tierra, la Casa común está clamando”.
En este octavo aniversario de fundación de la Red Eclesial Panamazónica – REPAM, hacemos presente la Espiritualidad Encarnada que acompaña el nacimiento y su caminar promoviendo el Reino de la Vida, en el cuidado de los pueblos, territorios y ecosistemas amazónicos, a través de una acción socioeclesial articulada en red en la Querida Amazonía.
Por: Comunicaciones REPAM
La Amazonía está llena de vida y de milagros diarios que Dios realiza en la naturaleza. En este gran territorio está la llamada cuenca amazónica, que vierte sus aguas al mar a través de un único río, el Amazonas.
El río Amazonas no se forma por sí sólo, sino que recibe aguas provenientes de varias vertientes: deshielos de los nevados, nacientes, lluvias, neblinas, gotas, pantanos, lagos, charcos, arroyos visibles y subterráneos. En él circulan aguas provenientes de nueve países (Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia, Venezuela, Brasil, Guyana, Surinam y Guyana Francesa) y que sobrepasan sus límites ambientales, siendo un espacio de vida importante para la existencia y futuro de toda la humanidad (DA 475). En este gran ecosistema todo intenta vivir desde su dinámica armoniosa: seres humanos, flora, fauna, especies vegetales y animales, agua, minerales, bosques, insectos, microorganismos.
Espiritualidad Encarnada
La REPAM – Red Eclesial Panamazónica – es como el río Amazonas, que se va formando desde las experiencias y vivencias de muchas personas, comunidades, parroquias, vicariatos, prelacías, diócesis, organizaciones, etc., recordando que “la presencia de la Iglesia en la cuenca del Amazonas no es la de alguien con las maletas listas para irse tras haber explotado todo lo que había a su alcance. La Iglesia ha estado presente en la cuenca del Amazonas desde el principio… y todavía está presente y es crucial para el futuro de la zona” (Papa Francisco, Rio, 27/07/2013).
Al mismo tiempo, no tiene importancia sólo en sí misma, pues debe llevar estas vivencias y experiencias hasta la construcción del Reino de Dios, sabiendo que de pequeñas gotas llegaremos a constituir y alcanzar al mar. Para que se mantenga la armonía de la REPAM, todos debemos caminar y navegar con una profunda espiritualidad: desde la auténtica encarnación en la realidad (dimensión existencial), centrado en la Palabra escrita y desde la dimensión teológica (Palabra de Dios escrita y oral), con una actitud profética-martirial y marcada por una verdadera identidad (rostro amazónico).
Esta iniciativa brota de la acción del Espíritu Santo que ha guiado y guía a la Iglesia en el proceso de encarnar el Evangelio en la Pan-Amazonía. El dinamismo de la REPAM requiere de una participación activa de cada una de las instancias eclesiales, sean ellas organismos o Iglesias locales, a través de las diversas iniciativas, acciones, propuestas, proyectos y programas definidos por la Red, uniendo fuerzas, creando puentes de diálogo, cooperación y articulación entre todos los actores eclesiales presentes en la región.
Fuente de vida
La Panamazonía es “fuente de vida en el corazón de la Iglesia”, respondiendo al apelo de los obispos reunidos en Aparecida, de “establecer entre las Iglesias locales de diversos países sudamericanos, que están en la cuenca amazónica, una pastoral de conjunto con propiedades diferenciadas para crear un modelo de desarrollo que privilegie a los pobres y sirva al bien común” (DA 475).
El encuentro de las aguas en la Pan-Amazonía debe seguir su camino hacia la construcción del Reino de Dios. Para ello todos debemos involucrarnos y sentir que éste es el llamado de Dios para que los pueblos amazónicos tengan “vida en plenitud” (cf. Jn 10,10).
La V Cumbre Amazónica convocó a 98 líderes y lideresas de los nueve países de la Cuenca Amazónica, y a más de 300 participantes de organizaciones indígenas y aliadas, con el fin de articular propuestas para salvar el 80% de la Amazonía hasta el 2025.
La V Cumbre Amazónica de Pueblos Indígenas: Soluciones para una Amazonía Viva, desarrollada del 5 al 6 de septiembre, culminó con la presentación de las propuestas con los principales puntos planteados desde los territorios de los nueve países de la Cuenca Amazónica, para lograr proteger el 80% de la Amazonía al 2025. El evento, organizado por la Coordinadora de la Organizaciones Indígenas de la Cuenca Amazónica (COICA), se llevó a cabo en la ciudad de Lima, capital del Perú.
Un total de 98 líderes y lideresas de los nueve países de la Cuenca Amazónica, y más de 300 representantes de organizaciones indígenas y aliadas participaron con el fin de potenciar los esquemas actuales de acción territorial y de la cooperación internacional, y para responder de forma eficiente a las necesidades de sus comunidades, quienes gestionan casi un tercio de la superficie terrestre de la Amazonía. Una región que incluye bosques, ríos y otros ecosistemas importantes.
En la apertura del evento, los líderes de la COICA, junto a científicos de la Red Amazónica de Información Socioambiental Georreferenciada (Raisg), presentaron nuevos datos reveladores que, dan a conocer que el bosque amazónico está inmerso en punto de no retorno por las altas tasas de deforestación y degradación que, combinadas, llegan al 26 por ciento de la región, donde cada día se extinguen 137 especies vivas.
Gregorio Díaz Mirabal, líder de la COICA. Foto: Facebook COICA.
“Los bosques han sido destruidos por un pozo de petróleo, por la minería ilegal, incendios, tala, introducción de monocultivos y ganadería,” mencionó Gregorio Díaz Mirabal, líder de la COICA y líder indigena del pueblo Kurripaco de Venezuela. Además comentó que “Nos estamos acercando a un punto de inflexión peligroso, sin embargo, todavía es posible lograr con nuestros territorios como principales aliados la conservación de la mayor reserva de agua dulce del planeta, un bioma crítico para la supervivencia de toda la humanidad.”
Además, en la V Cumbre Amazónica se presentaron nuevas investigaciones y propuestas de estrategias alineadas con la protección y conservación del bioma amazónico, uno de los ecosistemas más vulnerables e importantes del mundo, con el fin de cumplir con los objetivos climáticos y de biodiversidad globales, vitales para garantizar la seguridad alimentaria y reducir el riesgo de futuras pandemias en el mundo entero.
Plan de acción
Los pueblos indígenas de la Cuenca Amazónica, en conjunto con aliados estratégicos, lideraron un proceso participativo y vinculante, a través de mesas de trabajo alineadas a ejes conformados por las prioridades históricas de los pueblos indígenas en los territorios de los 9 países de la cuenca amazónica, para iniciar el desarrollo de un Plan Estratégico de Acción 2022-2026, a fin de evitar que la región amazónica se acerque a un peligroso punto de no retorno, que convertiría grandes áreas de la Amazonía en una sabana seca.
Foto: COICA
Este plan tiene como objetivo generar soluciones para fortalecer la gobernanza, la gestión territorial de las comunidades indígenas, las políticas para garantizar los derechos humanos, la participación de las mujeres y juventudes indígenas en la estructura organizativa; así como el desarrollo estratégico de alianzas para la sostenibilidad financiera y operativa de la COICA y sus organizaciones de base.
Su desarrollo marca un paso crítico en el proceso que se inició hace un año, cuando en el Congreso de la UICN en Marsella, los miembros de la UICN votaron abrumadoramente a favor de la expansión de los derechos territoriales de los pueblos indígenas para proteger el 80 % de los bosques de la región para 2025. Y es que, para la COICA es fundamental el reconocimiento legal y legítimo de los derechos colectivos, individuales y territoriales de los pueblos indígenas.
XI Congreso
La V Cumbre Amazónica fue la antesala al XI Congreso de la COICA, que se viene realizando del 7 al 9 de septiembre. Se trata de un proceso propio de los pueblos indígenas para el fortalecimiento de la estructura organizativa a nivel regional y desde los mismos territorios, que les permite ser los protagonistas de un cambio transformador en beneficio de los pueblos y toda la humanidad.
Al final del XI Congreso, se espera que los líderes y lideresas presentarán el plan de acción final para proteger el 80% de la Amazonía para 2025, validado por el Consejo de Gobierno de la COICA, una meta que va mucho más allá de lo que los gobiernos de la región se han comprometido como parte de un esfuerzo global para conservar el 30 por ciento del planeta para 2030.
Con la finalidad de valorar y promover el aporte de la mujer indígena u originaria en el desarrollo social, económico, político y cultural del país, la ministra de Cultura hizo entrega del reconocimiento de Personalidad Meritoria de la Cultura.
Cinco destacadas lideresas recibieron el reconocimiento de Personalidad Meritoria de la Cultura por su papel clave en la sociedad en la transmisión y conservación de las tradiciones y conocimientos ancestrales, la protección de los recursos naturales, y la defensa de sus territorios y derechos. La ceremonia se realizó en la sede del Ministerio de Cultura, el último 5 de septiembre, en el Día Internacional de la Mujer Indígena.
Una de ellas fue Liz Chiaje Churay, del pueblo indígena amazónico Bora, a quien se le reconoció por su notable trayectoria como activista por la defensa y promoción de los derechos de los pueblos indígenas. De Teresita Irene Antazú López, del pueblo yánesha, se destacó su labor en favor de las pueblos indígenas u originarios, como defensora de sus derechos y promotora de la participación política de la mujer indígena.
Asimismo, a Segundina Cumapa Rengifo, del pueblo shipibo-konibo, se le distinguió por su importante trayectoria como lideresa y docente indígena, así como por su valiosa contribución en la investigación, desarrollo y difusión de la cultura y la lengua shipibo-konibo; y a Rittma Urquía Sebastián, del pueblo Yine, por su trayectoria de promotora y docente indígena; y su valiosa contribución en la investigación, desarrollo, enseñanza y difusión de la cultura y la lengua yine en el Perú.
Por último, se otorgó una distinción a Juana Huacoto Béjar, del pueblo Quechuas, en mérito a su importante trayectoria como lideresa y docente indígena; así como por su valiosa contribución en la investigación, desarrollo, enseñanza, transmisión y difusión de la cultura y la lengua quechua.
“En esta fecha tan importante, quiero expresar mi saludo a las más de 3 millones de mujeres que se autoidentifican como parte de un pueblo indígena u originario. Su papel en la sociedad es clave porque conservan en el tiempo las tradiciones y conocimientos ancestrales, protegen los recursos naturales, y defienden sus derechos y los de su comunidad”, dijo la titular de Cultura.
Un total de 5 millones 985 mil 551 peruanos y peruanas se autoidentifica como parte de un pueblo indígena u originario, según los Censos Nacionales 2017, de los cuales 3 millones 778 mil 113 son mujeres (52%), que representan al 10% de la población nacional.
Sostuvo además que, desde la creación del Ministerio de Cultura hace 12 años, se ha realizado 69 consultas previas, mientras que Colombia realiza 2000 consultas previas cada año. Por ello, precisó que es necesario revisar este tema al respecto.