Las instructoras a cargo son Jessica Silvano y Salomé Buenapico, artistas del pueblo shipibo-konibo pertenecientes a la comunidad de Cantagallo. En este tercer taller los participantes podrán aprender sobre el tejido con semillas y mostacillas tradicional.
El público general podrá aprender sobre el arte de la bisutería shipibo-konibo con el taller de iconografía indígena amazónica que se realizará este viernes 15 de julio en el Museo Metropolitano de Lima (MML), como parte de las actividades organizadas en el marco de la exposición «Puedo caminar, puedo volar. Artistas amazónicas contemporáneas y la defensa del buen vivir»,
Los participantes aprenderán nociones básicas sobre la cosmovisión y los diseños de este pueblo amazónico, aplicados al tejido con semillas y mostacillas tradicional. Para inscribirse y participar, los y las interesadas solo deberán llenar el formulario de inscripción y asistir ese viernes a las 11 de la mañana a la Galeria Limaq, ubicada al interior del MML (Av. 28 de julio 800, cercado de Lima).
Las instructoras de este espacio serán Jessica Silvano y Salomé Buenapico, artistas de la comunidad shipibo-konibo de Cantagallo. Lo que se busca, a través de estos talleres, es sensibilizar a la ciudadanía en torno al conocimiento de la cosmovisión de los pueblos indígenas amazónicos, transmitidos a través de las obras de las artistas, así como acercar su arte al público en general y brindar una experiencia de aprendizaje significativa.
Cabe resaltar que este es el tercer taller organizado por el Centro Amazónico de Antropología y Aplicación Práctica (CAAAP), la Red Eclesial Panamazónica en Perú y la Municipalidad de Lima.
Durante cuatro días, se abordaron en Indiana los sueños del Papa Francisco plasmados en la exhortación apostólica postsinodal "Querida Amazonía", reflexionando sobre la forma en la que se pueden aplicar estas enseñanzas en las misiones.
Del 29 de junio al 3 de julio se celebró en Indiana el Encuentro de formación de animadores y animadoras de comunidades cristianas del Vicariato Apostólico de San José del Amazonas. Un espacio que reunió, luego de dos años de pandemia, a 45 participantes, hombres y mujeres, procedentes de cuatro cuencas y 12 puestos de misión, quienes se encargan de llevar adelante la vida cristiana de las comunidades indígenas y ribereñas de esta parte de la Amazonía peruana.
Los animadores y animadoras pudieron profundizar, durante cuatro días, sobre las enseñanzas del Papa Francisco en la exhortación apostólica postsinodal "Querida Amazonía". A cada uno de los cuatro sueños de este documento; el sueño social, el sueño ecológico, el sueño cultural y el sueño eclesial; se le dedicó una mañana entera de trabajo, que consistió en partir de la realidad, leer y reflexionar los textos y discernir modos concretos de aplicar este conocimiento en la misión.
Mediante el uso de videos, reuniones de grupo, juegos y dinámicas, dramas, símbolos y plenarios se desmenuzaron los aspectos mas centrales de "Querida Amazonía", los que iluminan mejor las circunstancias actuales de los misioneros y misioneras. Asimismo, se pudo disfrutar de oraciones y celebraciones inculturadas, llenas de gestos, palabras y elementos amazónicos, siempre presididas por el Evangelio. La celebración de la Eucaristía en la catedral de Indiana y la noche cultural cerraron este encuentro.
Nuevos esquemas
Otro de los temas abordados con los participantes fue la idea de cambiar el paradigma del animador. Tradicionalmente, se tiene el esquema de que sea una sola persona y, por lo general, un hombre. "Lo que hemos trabajado es pasar de eso a un equipo donde hay varias personas, con una diversificación de servicios y ministerios, tal como pide el Sínodo y Querida Amazonía, y con el papel sustancial de la mujer", señaló el P. César Caro, vicario general de San José del Amazonas.
Se espera que el próximo año se pueda pasar de estos estos de formación para animadores y animadoras, a escuelas de formación para laicos, ministerios y consejos. "Estamos estudiando esto. El encuentro nos ha servido para eso también, pues la última vez que se realizó fue en el 2019", añadió.
Bajo el título «Soy mujer y puedo», mujeres de cuatro pueblos indígenas presentan, desde sus voces, sus preocupaciones por la situación de la mujer amazónica, la defensa de sus derechos y el cuidado de la creación.
Mujeres de cuatro pueblos de la Amazonía peruana son las protagonistas de una serie de spots radiales que abordan sus preocupaciones por la situación que enfrentan en sus comunidades, la defensa de sus derechos individuales y el cuidado de la Casa Común. Las voces de estas piezas radiales le pertenecen a la escritora Dina Ananco, la artista y educadora Yésica Patiachi, y las artesanas Jessica Tananta y Cely Machari.
Los materiales sonoros, que consisten en un total de 20 piezas radiales, están inspirados en el poemario «Sanchiu» de la escritora awajún- wampís Dina Ananco, bajo el título «Soy mujer y puedo». Esta idea se trabajó en diálogo con las participantes en el proyecto y la exposición “Puedo caminar, puedo volar. Artistas amazónicas contemporáneas y la defensa del buen vivir”, muestra que se viene exhibiendo en la Galeria Limaq del Museo Metropolitano de Lima, en la capital peruana.
Las piezas radiofónicas fueron producidas por el Centro Amazónico de Antropología y Aplicación Práctica (CAAAP), con el apoyo de CAFOD, y abordan en primer plano las vivencias y la memoria actualizada de la mujer indígena, tocando conceptos como violencia, empoderamiento, machismo, y el cuidado de los bosque y ríos. Los materiales fueron traducidos además de al español, a las lenguas indígenas amazónicas de los pueblos Wampís, Harakbut, Shipibo-konibo y Yánesha.
Este material se empezará a difundir desde hoy en las emisoras católicas de Perú tanto en la Amazonía (La Voz de la Selva – Iquitos; Radio Madre de Dios; Radio Oriente – Yurimaguas; Radio Kampagkis – Santa María de Nieva; Radio Sepahua – Ucayali; Radio Quillabamba – Cusco; o Radio Marañón – Jaén) como de otras jurisdicciones eclesiásticas.
Además, la Asociación Latinoamericana de Educación Radiofónica (ALER) es otra de las plataformas donde se emitirán estos spots, mediante sus asociados en todos los países de América Latina.
Cabe recordar que el CAAAP es, en Perú, el responsable de animar la Red Eclesial Panamazónica (REPAM) ejerciendo una importante labor de articulación intervicarial, desde la escucha de los pueblos amazónicos y la defensa de sus derechos; así como la sensibilización e incidencia sobre la Amazonía a nivel nacional y panamazónico.
Por: Miguel Ángel Cadenas, obispo del Vicariato de Iquitos
Los PIACI (Pueblos Indígenas en Aislamiento y Contacto Inicial) son aquellos pueblos o segmentos de pueblos descendientes de quienes huyeron a las cabeceras de algunos ríos para conservar la vida. Escapaban de los caucheros y las enfermedades. Habitan en lugares refugio de abundante biodiversidad. Coinciden, oh, casualidad, con fuentes de aguas, cabeceras de los ríos. Esta riqueza mantiene el bosque sano y genera equilibrio, además de favorecer la reproducción de peces, animales… Conservar estos espacios es de vital importancia para todos.
La deforestación, la contaminación, la fragmentación de territorios van por el camino contrario. Afecta actividades como la caza y pesca, exponiendo a mayor riesgo la precaria seguridad alimentaria, desencadenando hambre. Antes comían pescado los humildes, ahora hay que tener dinero para comer pescado. Generar ingresos es necesario, pero no a costa del medioambiente y la vida. Algunos investigadores han advertido que el próximo virus pandémico puede saltar de la Amazonía. Nos jugamos salud, alimentación y agua limpia, además de sociodiversidad, lenguas.
El extractivismo actual es mucho más agresivo que en la época del caucho. Los PIACI se escaparon del caucho. Ahora se pretende saquear sus territorios, ocasionándoles la muerte. En esta etapa de la historia ya no quedan márgenes donde guarecerse. La Iglesia nos insta a defender y a “exigir al Estado la garantía legal e inviolable de los territorios que ocupan de forma tradicional, incluso adoptando medidas de precaución… donde hay indicios de su presencia” (Documento Final del Sínodo Amazónico N° 49, 50 y 78). Principio precautorio.
El embate contra los PIACI va contra el desarrollo porque los extermina, pero a su vez acaba con el pescado, la carne de monte, que son las proteínas de muchos loretanos. En definitiva, son necesarias cuatro medidas:
1. Garantía legal e inviolable de los territorios PIACI.
2. Protección de los servicios ecosistémicos que garanticen un bosque sano y una economía equilibrada, sostenible y equitativa.
3. Restaurar y remediar el medioambiente degradado por el extractivismo.
4. Implementar agua potable y saneamiento básico. Loreto es el departamento con peor cobertura de todo el Perú.
Invito a las comunidades de fe que profundicen en sus propias tradiciones, colaboren con Dios en su creación y alcen su voz de protección por los PIACI. Que el Dios de la Vida nos acompañe.
El 22 de junio fue el Día Internacional de los Bosques Tropicales, una fecha para reflexionar que todos somos bosque y estamos interconectados.
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Artículo publicado originalmente en la web de El Peruano. Se puede leer aquí.
La Red Eclesial Panamazónica (REPAM), a través del núcleo de Derechos Humanos e Incidencia Internacional, realizará del 4 al 29 de julio, en Manaos, la tercera edición de la Escuela de Promoción de los Derechos Humanos (DD.HH.).
Por Gilmar Correia
El proyecto se reanuda tras dos años de pandemia y esta es la primera vez que el proyecto se realiza en la Amazonia brasileña y marca la reanudación de la actividad en formato presencial tras dos años suspendida debido a la pandemia del COVID-19.
La iniciativa reúne a líderes de pueblos indígenas y comunidades tradicionales de Perú, Ecuador, Bolivia, Venezuela, Colombia y Brasil, y su principal objetivo es proporcionar herramientas educativas que ayuden a formalizar las denuncias sobre violaciones de derechos humanos ocurridas en el territorio amazónico.
Datos de los organismos de defensa de la Amazonia y de la prensa nacional e internacional indican que en los últimos años ha aumentado la violencia contra las poblaciones tradicionales de la Amazonia, motivada por el avance de actividades como la minería ilegal, la pesca depredadora y la explotación minera sin control, por ejemplo. Estas prácticas, junto con la escasez de políticas públicas dirigidas a las poblaciones tradicionales de la Amazonia, aumentan el número de personas expuestas a estas violaciones.
Apoyo a la lucha de los pueblos amazónicos
Según el secretario adjunto de la REPAM y doctor en antropología Rodrigo Fadul, la importancia de la Escuela de Derechos Humanos se hace más evidente en el escenario actual, donde es necesario fortalecer los instrumentos de apoyo a la lucha de los pueblos originarios y comunidades tradicionales en la búsqueda de condiciones dignas para su existencia, dotando a los alumnos participantes de herramientas más asertivas para garantizar sus derechos.
“Nuestro compromiso con la Amazonía y sus pueblos hace que la REPAM busque articularse cada vez más a través de su red de colaboradores para proporcionar el aparato jurídico y educativo necesario a nuestros hermanos que, de alguna manera, están viviendo este tipo de violaciones. Y la Escuela de Derechos Humanos es uno de los instrumentos que nos permite articular esfuerzos para que las voces de estas personas lleguen a los órganos adecuados de protección y defensa de estos derechos”, dijo Fadul.
En total, más de 40 personas deben participar en la tercera edición, entre estudiantes, educadores y equipo técnico, durante las 4 semanas que dura el evento. “Serán días de mucho aprendizaje e importantes intercambios para todos nosotros. Es un momento único de integración, de acogida, de comunión y de cuidado de los demás. La REPAM sigue fuertemente comprometida para que esto siga siendo, de hecho, un proyecto de transformación de vidas en la Amazonia”, concluye.
La REPAM
La Red Eclesial Panamazónica (REPAM) es un organismo eclesial nacido como resultado del camino recorrido por la Iglesia Católica en la Amazonia. Fue fundado en 2014 por el Consejo Episcopal Latinoamericano – CELAM, la Confederación Latinoamericana y Caribeña de Religiosas/os, Cáritas América Latina y el Caribe, y la Comisión para la Amazonia de la Conferencia Nacional de Obispos de Brasil (CNBB).
Como Red, cultiva, cuida y fortalece procesos horizontales con los pueblos y organizaciones eclesiales y sociales de la Amazonía y de otros territorios, promoviendo encuentros comprometidos y sensibles, pero que también son capaces de mover otras esferas de concientización e incidencia.
Los festejos por el Día de San Juan iniciaron en la comunidad shipiba-konibo, ubicada en la ciudad de Lima. Hasta este 26 de junio, los interesados e interesados en unirse a esta celebración podrán disfrutar de la música, gastronomía, danzas típicas y arte de este pueblo.
La comunidad de Cantagallo, en Lima, celebra desde el 24 de junio el Día de San Juan, festividad típica de la Amazonía peruana, con actividades abiertas al público para dar a conocer sus costumbres, danzas, gastronomía, artesanía y cultura. Luego de dos años de pandemia por la COVID-19, y gracias al apoyo de diversas organizaciones e instituciones, esta comunidad shipiba-konibo ha preparado ferias, concursos, talleres y conciertos para disfrutar de esta celebración hasta el domingo 26 de junio.
La inauguración de esta fiesta se llevó a cabo el viernes 24, con la participación de representantes de la Municipalidad de Lima, el Centro Amazónico de Antropología y Aplicación Práctica (CAAAP), la Iglesia Católica y los dirigentes de la comunidad. Posteriormente, se presentaron danzas típicas y se llevó a cabo un almuerzo en el que los invitados pudieron degustar de los platos típicos de la selva, además de exhibiciones de artesanías. Por la tarde, se realizaron talleres de pintura y concursos entre los jóvenes de la comunidad de Cantagallo.
Foto: CAAAP
Para el sábado 25 de junio se tiene planeado que las mamás de la comunidad presenten sus cantos, así como un ballet folclórico. Además, distintas agrupaciones como “Cielo sensual”, “Timba Manía”, “Selva Bella” y “Son de Valles A & G” pondrán la música en un concierto que se extenderá durante toda la noche.
Una cultura milenaria
Durante el evento de inauguración, la artista Olinda Silvano agradeció a las organizaciones e instituciones aliadas por contribuir en hacer realidad estas celebraciones que revaloran su cultura. Por su parte, el presidente de la Asociación de vivienda de Shipibos en Lima (AVSHIL), Ashil Agusto Valles, sostuvo que ya son 21 años desde que la comunidad se encuentra en Lima, y que, pese al tiempo, continúan luchando por la preservación de sus costumbres y tradiciones indígenas. “Creemos que un lugar como este, la comunidad shipiba, así en Lima, en otros países no la tienen en el corazón de su capital. Pero Lima sí porque Perú necesita una población que quiere salir y preservar su cultura viva, milenaria, fuerte, unida y armoniosa”, mencionó.
En otro momento, el obispo auxiliar de Lima, Mons. Guillermo Cornejo, recordó el legado de San Juan Bautista, santo patrono de la Amazonía que dio su vida en nombre de Dios. Asimismo, expresó sus saludos a toda la comunidad en nombre de Mons. Carlos Castillo, actual arzobispo de Lima. “Aquí estamos, y siempre vamos a compartir muchas cosas a nivel de Iglesia. Como encargado de la pastoral social, mi función es esa. Hemos puesto énfasis en los pueblos originarios y la ecología”, expresó.
Foto: CAAAP
El representante del CAAAP, Aquiles Vásquez, reafirmó su compromiso para continuar apoyando a Cantagallo a través de distintos talleres de formación para jóvenes y mujeres, así como de espacios para la promoción de su cultura y arte. Y es que, desde 2013, la organización viene trabajando de manera conjunta con esta comunidad.
Finalmente, la gerenta de Participación Vecinal de la Municipalidad de Lima, Mary Carmen Ascoy Noriega, explicó el trabajo que se realiza desde la comuna para apoyar a la comunidad, y el acompañamiento a los emprendimientos que se viene dando hacia las y los artistas shipibos. Asimismo, recordó que desde el año pasado se viene implementando la Oficina de Atención al Vecino Migrante Nacional y Extranjero para una ciudad más humana e integradora.
Un espacio que nace a partir de una autocrítica de la propia Iglesia, que reconoce que existe violencia en su comunidad y que no solo se trata de un grave pecado, sino de un delito que puede derivar en una sanción penal por parte de las autoridades.
Por: Radio La Voz de la Selva / Querida Amazonía
"Lo que se pretende es hacer lo que viene indicando la Iglesia. En todo el mundo nos invita a escuchar a las víctimas de posibles abusos tanto de poder, de conciencia, física y sexual. Y, en segundo lugar, prevenir para que este tipo de situaciones no suceda. Por lo tanto, lo que se busca es una Iglesia más segura". Son las palabras de Mons. Miguel Ángel Cadenas, obispo del Vicariato Apostólico de Iquitos, tras la inauguración del centro de escucha, realizada en la capital de la región Loreto, para prevenir y acompañar casos de violencia dentro de las instancias de la Iglesia católica y otros rubros de la sociedad.
Este ambiente pretende ser un espacio para escuchar pero también prevenir, dado a que nace de una autocrítica de la Iglesia en reconocer que existe violencia en su comunidad y que no solo es un grave pecado, sino un delito que puede derivar en una sanción penal por parte de las autoridades. “Es conveniente, necesario e imprescindible escuchar a las víctimas. Hay abusos y es muy grave y lamentable. Lo que haya de pecado hay que corregir lo, y lo que haya de delito, pasarlo a las autoridades para que sean ellas quienes decidan la gravedad e impongan las penas oportunas”, declaró el obispo de Iquitos.
De acuerdo a Silvia Quispe, coordinadora de este centro, de encontrarse indicios de delito en la denuncia, inmediatamente se activará el protocolo respectivo para atender de manera adecuada a la víctima con lo que requiera, como puede ser terapia, patrocinio legal y atención médica. En paralelo, estos casos serán derivados a las instituciones correspondientes, señaló.
Monseñor Cadenas indicó que esta iniciativa responde a un planteamiento global de la Iglesia Católica, el mismo que ha tenido buenos resultados en países de Europa y en Estados Unidos. Asimismo, comentó una de las cartas del papa Francisco, donde menciona sobre la importancia de prevenir el abuso accionando desde los primeros indicios, es decir, trabajando desde la base para reestructurar aquello que está mal.
Por último, el obispo de Iquitos recordó que toda denuncia es de carácter privado y se debe accionar de forma rigurosa para no exponer a la víctima y proteger su integridad física y mental. En ese sentido, resaltó que el proyecto llegará a todas las parroquias y colegios parroquiales, desde donde se espera ejecutar talleres de concientización y prevención de la violencia.
En el marco de la exposición «Puedo caminar, puedo volar. Artistas amazónicas contemporáneas y la defensa del buen vivir», los participantes podrán conocer las nociones básicas sobre la cosmovisión y los diseños del pueblo amazónico Yánesha.
Continuando con las actividades realizadas en el marco de la exposición «Puedo caminar, puedo volar. Artistas amazónicas contemporáneas y la defensa del buen vivir», este miércoles 22 de junio a las 11 de la mañana se realizará el segundo taller gratuito sobre iconografía indígena amazónica en el Museo Metropolitano de Lima. Esta vez, se tratará acerca del arte del pueblo indígena Yánesha.
Los participantes podrán aprender nociones básicas sobre la cosmovisión y los diseños de este pueblo amazónico, aplicados al dibujo con tintes naturales sobre textil. Para inscribirse y participar, los y las interesadas solo deberán llenar el formulario de inscripción y llevar algunos materiales que pueden tener en casa, como un pincel, un lápiz y una regla.
La instructora a cargo de este espacio de aprendizaje será Lizz Indrid Abel Machari, artesana de la Asociación de artesanos de la comunidad nativa Alto Puruz «Yetsñor».
Este taller es organizado por el Centro Amazónico de Antropología y Aplicación Práctica, la Red Eclesial Panamazónica en Perú y la Municipalidad de Lima, y busca sensibilizar a la ciudadanía en torno al conocimiento de la cosmovisión del pueblo Yánesha, transmitidos a través de las obras de las artistas, así como acercar el arte amazónico al público en general y brindar una experiencia de aprendizaje significativa.
La Red Eclesial Panamazónica (REPAM) Brasil se pronunció tras el asesinato del periodista británico Dom Phillips y del activista indígena brasileño Bruno Araujo Pereira, para exigir que el Estado actúe de manera rápida y urgente ante estas muertes y la degradación del territorio amazónico. Por medio de una nota, la REPAM expresó su solidaridad con las familias de las víctimas y, al mismo tiempo, agradeció a los pueblos indígenas de Vale do Javari por su solidaridad y sensibilidad humana al participar de la búsqueda de las víctimas.
"Es necesario no solo brindar esclarecimiento sobre la desaparición de Bruno y Dominic, sino también acelerar las investigaciones y sancionar a los responsables de tantas muertes y tanto dolor que pesan sobre la Amazonía, su gente y sus defensores", - mencionan-, "REPAM-Brasil, comprometida con la defensa de la vida humana y de la Naturaleza, solicita con vehemencia la acción enérgica de las autoridades para detener la ilegalidad y explotación de la Naturaleza en la Amazonía, que ha causado constantes muertes", apunta la nota publicada.
En ese sentido, recalcaron el pedido de de que se concreten acciones urgentes por parte del gobierno brasileño, a través del Gobierno Federal, del Congreso Nacional y del Ministerio Público, para detener el avance de la destrucción de la Amazonía. El llamado se hizo a todos las personas con puestos de poder de intervención y responsabilidad en el ámbito político, social y económico, local, nacional, e internacional; para que se conviertan en guardianes de la Creación, del proyecto de Dios inscrito en la naturaleza, y del medio ambiente.
Guardianes de la Amazonía
Dom Phillips y Bruno Pereira habían desaparecido el 5 de junio durante una expedición en la zona del valle de Javari, en la frontera con Perú y Colombia. Se trata de una zona muy peligrosa, encrucijada del tráfico de drogas y de oro, eje estratégico para los narcotraficantes que transportan por vía fluvial la cocaína o el cannabis producidos en los países vecinos.
Phillips era autor de decenas de reportajes sobre la Amazonía, llevaba 15 años viviendo en Brasil y estaba terminando un libro sobre la conservación del medio ambiente. Pereira, padre de tres hijos, había trabajado anteriormente en la agencia gubernamental brasileña de asuntos indígenas (Funai). Varias veces había sido amenazado por madereros, mineros y pescadores ilegales que pretendían explotar el territorio indígena. Sus muertes provocaron fuertes críticas al gobierno brasileño, que favorece la explotación minera y agrícola de las reservas indígenas en la Amazonía.
Exigen investigación imparcial
La Naciones Unidas también se han pronunciado por tercera vez en lo que va de la semana sobre este caso. Luego de que se encontraran los cuerpos de las dos víctimas, a través de un comunicado del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, solicitaron al gobierno de Jair Bolsonaro que realice una investigación imparcial, transparente y exhaustiva sobre estas muertes, y que se ofrezca reparación a sus familias. “Pedimos a las autoridades que aumenten sus esfuerzos para proteger a los defensores de los derechos humanos y a los pueblos indígenas”, indicaron.
Las pinturas, elaboradas por doce artistas que integran el colectivo ‘Etochime Harakbut’ de Madre de Dios, reflejan el cambio en la cultura de su pueblo, a raíz de las amenazas como la minería ilegal, que está destruyendo no solo el territorio de sus comunidades, sino su identidad indígena.
Un conjunto de treinta obras inspiradas en las historias que han influido e impactado en el pueblo indígena Harakbut, su esencia y los principales problemas que enfrentan sus comunidades, serán exhibidas en la exposición “MÍO: Lo que es nuestro a raíz de la extracción” desde este 16 de junio en la galería The Midway Arts Center, en San Francisco, California, Estados Unidos.
La muestra recoge el arte de doce hombres y mujeres indígenas del colectivo ‘Etochime Harakbut’ de la región Madre de Dios, y busca dar a conocer la cosmovisión indígena mediante la presentación de obras que representan el impacto de las industrias extractivas en esta parte de la Amazonía peruana, que ha sido fuertemente golpeada por el boom de la minería ilegal de oro en los últimos veinte años.
“Es un poco de cómo cada artista interpreta, no solo la destrucción de la selva y áreas naturales protegidas, sino también cómo estas empresas extractivas van destruyendo mentes. Hoy en día los Harakbut han olvidado su identidad, sus raíces, y se han dejado absorber por el sistema colonialista”, explica Yésica Patiachi, una de las integrantes del colectivo Etochime Harakbut.
Arte que abre puertas
Fue a raíz de la exposición virtual ‘Los Hijos del Bosque’, que presentaron en octubre de 2021, que la curadora Patsy Craig decidió ponerse en contacto con ellos para plantearles esta propuesta que sería llevada a los Estados Unidos, explica Yésica. Sin embargo, la decisión de formar parte no dependía solo del colectivo, pues en ese momento ellos no contaban con los fondos necesarios para poder producir las obras.
Foto: difusión
Fue gracias a la gestión de las Hermanas Misioneras Dominicas del Rosario, que apoyaron a canalizar las donaciones, que los artistas no tuvieron que preocuparse por adquirir los insumos para pintar. Desde los lienzos, los caballetes, las pinturas y la alimentación de los integrantes del colectivo fueron costeados por el aporte de diversas personas y organizaciones. La Iglesia, a través de ellas, les abrió las puertas y también les brindó un ambiente para pintar, comenta Yésica.
“Para nosotras, después del Sínodo para la Amazonía y de la visita del Papa, una expresión de la pastoral indígena urbana es el colectivo Etochime Harakbut, que a través del arte está buscando expresarse, defender su identidad, y preservar su cultura (…) Estamos haciendo una apuesta por estos nuevos caminos que la Iglesia nos invita a buscar, y uno de estos es el arte”, explica la Hna. Zully Rojas, misionera dominica del Vicariato Apostólico de Puerto Maldonado.
Sobre MÍO
La exhibición, que desde este 16 de junio hasta el 18 de julio en la galería The Midway Arts Center, en San Francisco, California, contiene también otras treinta obras de los alumnos de San Francisco Art Institute (SFAA), que retratan temas relacionados con la extracción de recursos, en referencia al impacto de la “Gold Rush” o “Fiebre del Oro” (1848-1855) en California del Norte, trazando paralelismos entre estas dos distintas ubicaciones geográficas.
“Es súper interesante porque en el colectivo Etochime son autodidactas. En Perú hay escuelas de arte, pero no hay aquellas que se enfocan en la estética de la cultura ancestral, desafortunadamente. Vienen de una mirada colonial, con un formato occidental (…) Entonces aquí se combina el arte occidental con el arte indígena amazónico por el formato en lienzo donde crean las obras. Es una yuxtaposición muy interesante”, resalta la curadora, Patsy Craig.
Etochime: Nuestras raíces
Los integrantes de Etochime Harakbut pertenecen a las comunidades de Puerto Luz y Shintuya. Lo conforman Francis Quique Álvarez, Hubert Tayori Takori, Luis Tayori Kendero, Fermín Chimatani Tayori, Guadalupe Patiachi Tayori, Brandon Moqui Yamo, Paul Sonque Mikiri, Rayner Joao Mikiri Sihui, Percy Tayori Keddero, Nakeyo Chimatani Lobon, Anelice Cáceres Patiachi y Yésica Patiachi Tayori.
El colectivo fue creado hace más de tres años con el objetivo de dar a conocer, a través del arte, la historia, cosmovisión, cultura e historias del pueblo indígena Harakbut. Un esfuerzo colectivo en los que cada uno de los artistas, desde sus propias miradas y generaciones buscan evocar sus conocimientos y hacer lo posible para que no se pierdan, sobre todo, entre los más jóvenes.